el día de nuestra muerte. Este cambio no afecta eso.
Junsu se obligó a no llorar. Yuchun también podría haber
sacado el
|
wakizashi de
su vaina y hundirlo en el corazón de su amante, ya que sus
|
palabras eran igual de crueles. ¿Yuchun no se daba
cuenta del crimen que
|
—¡Cuántas veces me dijiste que no querías que lo nuestro
terminara
|
Yuchun! ¡Y ahora haces eso exactamente!
|
Los grandes ojos cafés de Yuchun permanecían fijos. Junsu
sabía que
|
el corazón de su amigo no podría endurecerse a él. Tenía
que ser. Puso su
|
mano sobre la que Yuchun tenía en su hombro.
|
—Sabías que este momento llegaría Junsu, ¿no es así?
|
Junsu miró fijamente a los ojos de su amante. Desde la
primera vez
|
que había visto a Yuchun, Junsu había perdido la
capacidad de razonar. Con
|
Yuchun, se había reducido a un latido que solo deseaba
su amor.
|
—No, siempre esperé que nos convirtiéramos en ronin (samuráis libres) y vivir bajo
|
nuestra propia ley. —La visión de él y Yuchun como samuráis libres,
|
viajando por el país juntos, prometiendo fidelidad a
nadie más que al otro;
|
ese era el sueño de su vida.
|
Una mirada de deseo pasó a través de los ojos de Yuchun,
siendo
|
reemplazada inmediatamente por una de miedo. A pesar del
amor de
|
Yuchun por Junsu, él siempre había guardado otras
ambiciones en su
|
corazón. Junsu era el menos convencional de los dos,
dispuesto a
|
quebrantar el código del samurai si esto dificultaba su amor.
|
Una ligera brisa de verano jugueteó con la cinta en los
cabellos de
|
Yuchun. Junsu toco el nudo para soltar el lazo y dejar
caer libremente el
|
cabello color ébano de Yuchun y poder entrelazarlo entre
sus dedos.
|
Después de un silencio aparentemente interminable Yuchun sacudió despacio la cabeza.
—Lo siento Junsu. Por más que te ame, no puedo hacerlo.
Junsu bajó la cabeza, evitando la mirada de Yuchun. No
quería que su
|
amado viera sus inminentes lágrimas. Pero Yuchun colocó
la punta de sus
|
dedos bajo el mentón de Junsu y lo hizo levantar la
vista. Junsu no se
|
resistió, nunca pudo negarle nada a Yuchun, y nunca lo
haría.
|
—Junsu, si este matrimonio se lleva a cabo, tendré el
estatus y
|
riqueza que jamás tendría como ronin. Si
me amas, querrías esas cosas
|
Para su propia humillación, Junsu sintió su labio
inferior temblar y su
|
vista nublarse debido a las lágrimas. Su sentido del
oído, sin embargo,
|
estaba perfecto y pudo escuchar que Yuchun estaba
mintiendo. Yuchun lo
|
amaba tanto como Junsu a él. Numerosas veces al calor de
su amor, Yuchun
|
le había jurado amor eterno.
|
—Estas mintiendo Yuchun. Sabes que estas mintiendo.
|
Yuchun inclinó la cabeza.
|
—Por favor, Junsu. Déjame mentir. Es la única manera de
poder vivir
|
Las palabras de Yuchun se aferraron al corazón de Junsu como
un
|
kimono de
seda. Al siguiente latido, puso sus manos alrededor de Yuchun y
|
se levantó sobre la punta de los pies, tomando de lleno
la dulce boca en
|
un beso. Sintió a Yuchun derretirse en sus brazos,
suaves labios
|
separándose para buscar la lengua de Junsu.
|
Junsu apretó todo su cuerpo contra el de su amante. La
erección de
|
Yuchun ya lista, le presionó demandante contra sí. El
deseo de Yuchun ponía
|
eufórico el corazón de Junsu, sanando las lágrimas que
sus anteriores
|
palabras habían causado. Tomó el labio inferior de Yuchun
aprisionándolo
|
entre sus dientes, succionando como un bebé al pecho de
su madre. Sus
|
manos acariciaron la espalda de Yuchun en fuertes
círculos, esmerándose
|
hambriento en los recovecos musculares tan conocidos. Sabía exactamente cómo y dónde debía ser tocado Yuchun y deslizó sus manos sobre las caderas de su amante, masajeándolas hasta que Yuchun jadeó
entre sus bocas unidas, aquel con sus manos tirando del
kimono de Junsu
|
en un intento por abrirlo.
|
Junsu sintió la pasión de Yuchun inundarlo. Yuchun
aprisionó el cuerpo
|
más bajo y delgado de Junsu contra el suyo que era más
amplio y
|
musculoso, terminando ambos sobre el piso. Las manos
impacientes de
|
Yuchun soltaron el kimono de Junsu y se deslizaron sobre
el pecho desnudo.
|
Siguió su toque con su boca. También él conocía el
placer de Junsu y lo
|
azuzó con su ávida lengua rodeando cada pezón hasta que Junsu
forcejeó
|
con el Kimono de Yuchun, sus manos buscando bajo el
taparrabos. Gimió al
|
contacto de sus palmas con las suaves y redondeadas
nalgas de Yuchun.
|
—Junsu, te amo —Yuchun musitó a su oído.
|
Junsu suspiró cuando Yuchun tiró del lóbulo de su oreja
con los
|
dientes, acariciándolo de la forma en que le gustaba.
|
Junsu atrapó a Yuchun entre sus brazos. Separó las
piernas,
|
impaciente por sentir la dureza en su totalidad
enterrársele profundo.
|
Nada en el mundo le importaba más que estar así de cerca
de su amado.
|
Si muriera en ese momento, consideraría la muerte más
noble estando en
|
Una sombra los cubrió, bloqueando la luz del Sol. En su
duermevela
|
de amor, Junsu pensaba que se trataba de una nube.
Demasiado tarde vio
|
el destello de acero que se levantaba por encima de sus
cuerpos
|
entrelazados, la luz inundó su vista cegándolo sin poder
ver quién se
|
encontraba de pie sobre ellos.
|
Yuchun gritó, su cuerpo sacudiéndose violentamente. Junsu
miró, su
|
agarre cerrándose contra la espalda de Yuchun. Un filoso
y cegador dolor le
|
traspasó por la mitad. Yuchun cayó sobre él, mientras
cada una de sus
|
La sombra pasó, dejando la cálida luz de Sol cayendo
sobre ellos.
|
Junsu se dio cuenta de lo que había pasado, sintiendo la
vida irse de su
|
cuerpo. Estaba obteniendo la muerte que siempre había
querido. Su
cabeza cayó hacia un lado y vio mezclarse la sangre de Yuchun
con la suya,
|
en un pequeño flujo rojo resbalando hacia la orilla del
río. Y luego
|
oscuridad.
~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~~*~
[Capítulo 1]
Tokio Japón, día presente.
|
Yunnie miró hacia los cadáveres frescos. Alrededor de
él, las luces de
|
flash provenientes de las cámaras de los fotógrafos
proseguían como
|
juegos pirotécnicos diminutos. —¡Shimatta 1 !, —maldijo por lo bajo—.
|
Había fallado de nuevo otra vez y ahora de pie,
desesperanzado, miraba
|
fijamente hacia el destino espantoso de las víctimas.
|
Que horrible manera de irse.
|
Los amantes, estaban desnudos, sus cuerpos rígidos aun entrelazados habían sido apuñalados. El arma, como en las otras víctimas, un wakizashi samurai. El estómago se le revolvió, como ultimamente solía pasarle con las víctimas del Ronin Asesino. ¿Qué tipo de moustro se presentaba a las víctimas cuando estaban más vulnerables?
El asesinato ya de por sí era bastante horrible, pero esos
crímenes se
|
basaban en el odio más virulento, como si las emociones
retorcidas del
|
asesino se hubiesen desparramado sobre toda la escena
del crimen.
|
Changmin, su compañero, cubrió a las víctimas con un
paño blanco.
|
Dejó que la tela se deslizara y se acercó a Yunnie,
negando con la cabeza
|
tristemente. El wakizashi marcaba el paño blanco de la
manera más
|
—¿Estas listo para que los llevemos al forense?
|
Yunnie suspiró. Su mano se adentró al bolsillo interno
de su
|
chaqueta, buscando los cigarrillos que erróneamente
intentaba dejar
|
desde la semana pasada. Sacó uno y lo puso entre sus
labios. Changmin, un un veterano en eso de intentar dejar de fumar, ya estaba listo con el encendedor. Yunnie tocó la llama con la punta del cigarro, aspiró y después asintió.
|
—Adelante. Los cuerpos nos dirán más después de la
autopsia.
|
Changmin asintió y fue a dar la orden.
|
Con la mente llena de las maneras en que falló en
prevenir otro
|
asesinato, Yunnie fumaba una y otra vez su cigarrillo,
mientras dejaba que
|
la gente de la División de Identificación terminara.
Cuando el cigarro se
|
hubo convertido en un tubo de ceniza, se dirigió a los
baños del hotel y se
|
puso un par de guantes de látex para comenzar su
investigación en la
|
Necesitando eliminar sospechosos tan pronto fuera
posible, envió a
|
su compañero a buscar entre el personal del hotel y
decirle al
|
administrador que reuniera a los empleados de limpieza
para hacerles
|
Yunnie miró como las sabanas y los cuerpos eran sacados
del lugar, la
|
sangre manchaba el blanco material de la tela. Sacudió
la cabeza,
|
obligándose a desechar un dejo de náuseas. El
sentimiento enfermizo era
|
más de frustración que de horror. Como siempre, la
escena del crimen no
|
revelaba pistas aparentes. Ningún signo visible de robo,
ninguno de lucha,
|
como si el asesino pudiese traspasar las paredes o
alguna mierda como
|
La posible única conexión a los asesinatos eran las
series de
|
suicidios que ocurrían dentro de las cuarenta y ocho
horas después de
|
cada asesinato. Aparte de eso y la palabra “Naomasa 2 ” escrita en las
|
frentes de las víctimas de suicidio, todo siempre
terminaba en muerte.
|
Su móvil sonó. Yunnie se quitó uno de los guantes y sacó
el teléfono
|
—Keibu Genjin. ¿Esta vez encontraste algo?
|
Yunnie reconoció la carrasposa voz del Superintendente.
Distraído,
|
Yunnie pensó que si algún día dejaba de fumar, algún día
se escucharía
|
El enojo del jefe irradió a través de la línea
telefónica.
|
—Han pasado seis meses. No hemos hecho nada para que los
|
ciudadanos tengan fe en la fuerza policíaca de Tokio.
|
Yunnie apretó los dientes para evitar un insulto y se
pasó una mano
|
por el cabello, que ya necesitaba ser cortado. La caza
de un asesino en
|
serie no daba tiempo para tales trivialidades, como aseo
personal. O
|
—No es la primera vez que un asesino en serie ha eludido
a la
|
policía —. En sus investigaciones había leído muchas
cosas acerca del Hijo
|
de Sam, el Estrangulador de Boston, y Jack el
Destripador, entre otros
|
quienes se las arreglaron para nunca ser atrapados. Era
una respuesta
|
terrible, pero la única que tenía en ese momento. El
mismo residía en esa
|
área y tenía suficientes motivos para querer mantenerse
a salvo.
|
Continuamente se preguntaba cuánto tiempo más pasaría
antes de que la
|
próxima víctima resultara ser alguno de sus vecinos.
|
—Termina ahí y regresa. Tengo algo que decirte.
|
—Estaré ahí pronto —. Cerró su móvil y lo guardó dentro
del bolsillo
|
de su chaqueta, después se quitó el otro guante. Con la
escena del crimen
|
ahora segura, tenía que regresar y revisar el lugar por
la mañana, para lo
|
cerca de la estación. El té verde algunas veces no
funcionaba para
|
Changmin se encontraba en la entrada del cuarto
mirándolo.
|
—Aún continúan buscando a todos los empleados de
limpieza. Los
|
tendrá aquí en un par de horas según dijeron —le dijo a Yunnie.
|
Éste le agradeció y le comentó lo que el jefe le había
dicho. Changmin
|
se quejó y palmeó amigablemente a Yunnie en el hombro.
|
—Vamos Yunnie-san, me haré cargo de la interferencia de
la prensa—.
|
La prensa había permanecido como enjambre rodeando la
entrada a la
|
escena del crimen, desde que el Ronin Asesino había empezado su
|
alboroto por el este de Tokio.
|
Yunnie asintió. Su compañero por los últimos cuatro años
se había
|
convertido en un buen amigo, más que el padre o
bienintencionado
|
hermano que jamás había tenido en su propia familia. Su
propio
|
padre aún parecía creer que era un shogun 3
, aparentemente, algunas
|
personas concordaban con él, incluyendo a Changmin,
quien a pesar de
|
estar al mismo nivel, hacía notar la diferencia en su
compañerismo.
|
—Gracias —murmuró Yunnie—. Siguió a Changmin hacia el
recibidor,
|
entraron en el elevador y bajaron hacia el lobby del
hotel, se dio cuenta
|
que su cuerpo había comenzado a tensarse, preguntándose qué
era lo que
|
el jefe le dijo tenía que decirle. No podía ser algo
bueno.
|
—En otras noticias, esta noche en Tokio Japón, un
asesino en serie
|
ha aterrorizado a la parte este de la ciudad durante los
últimos seis
|
Jaejoong intentó alcanzar el control para apagar, pero
algo lo hizo
|
—El asesino ha sido denominado por la policía
Metropolitana de
|
Tokio, el Ronin Asesino debido al
uso de una espada samurai para
|
atravesar a sus víctimas.
|
Jaejoong puso toda su atención, sin saber si era el
militar que había
|
dentro de él, o el psíquico empático. Los viejos hábitos
eran difíciles de
|
desaparecer, permanecían gritando y pataleando. Miró
hacia la pantalla.
|
La policía estaba llevándose los cuerpos cubiertos con
mantas, de aparentemente dos cuerpos juntos, hacia la ambulancia que se encontraba
fuera de lo que parecía un hotel de paso. La orilla de
la manta
|
tenia una protuberancia, dando testimonio de la espada.
Era obvio que el
|
asesino había atravesado los cuerpos de las víctimas
juntas. Diablos, esa
|
pobre gente probablemente estaba haciendo el amor. Cristo...
|
—El Ronin Asesino, denominado como los guerreros samurai de Japón, quienes carecían de amo. —continuó la presentadora— se caracteriza por la manera en que el asesino escoge a
sus víctimas, al parecer al azar, y entonces las mata con el arma samurai. La policía ha visto sus esfuerzos frustrados para capturar al Ronin Asesino antes de su siguiente movimiento. Su única pista es la manera en que dos víctimas son asesinadas al mismo tiempo, en un abrazo o durante el acto sexual.
—Cristo —murmuró Jaejoong, una sensación enfermiza subió por su estomago. Continuó viendo el reportaje.
|
—Los Inspectores de policía Shim Changmin y Jung Yunho de
|
la Oficina de Investigación Criminal han estado frente
al caso desde que
|
las primeras víctimas aparecieron hace seis meses. Se
han negado a
|
hacer comentarios de la serie de asesinatos.
|
Las cámaras hicieron un acercamiento hacia los dos
hombres.
|
Estaban abandonando el edificio. Un hombre de mediana
edad, más alto
|
que el otro, caminaba por delante, como protegiéndole,
pero las cámaras
|
se las arreglaron para captar imágenes del segundo
detective. Unos
|
segundos le bastaron a Jaejoong para ver que el otro
hombre era delgado y
|
atractivo. El corazón de Jaejoong se aceleró un poco. El
cabello color chocolate
|
del detective tenía mechones que se rizaban a la altura
del cuello y un
|
Jaejoong miró la pantalla, su vista pegada a la alta
figura del detective
|
Mayor hasta que ya no le fue posible verlo. La noticia
terminó y Jaejoong
|
apagó el televisor. Sacudió la cabeza. Había una época
en la que
|
inmediatamente hubiera tomado un vuelo a Tokio y se
hubiera aparecido
|
en la estación de policía, ofreciendo sus servicios para
atrapar al asesino.
|
Demonios, ese detective japonés era lo suficientemente
guapo como para
|
sacarlo de su retiro de descanso. Sin embargo, sus
nervios aún estaban
|
destrozados por la serie de casos en lo que había
participado con la policía
|
los últimos años. Cuatro meses no habían probado ser
suficientes
|
vacaciones. Sus manos apenas habían dejado de temblarle
la semana
|
pasada.
|
__________________________________
1 “Oh no”; “¡demonios!(N.T.)
2 Harada Naomasa fue un samurai del Clan Oda, también conocido como Kurozaemon (N.T.)
3 Shogun, es un rango militar e histórico en Japón.
|
Que horrible muerte les dieron al YooSu, y ahora en la actualidad es su forma de asesinar de alguien, a ver de que se trata. Esta muy interesante. Gracias.
ResponderEliminarque pena la muerte de junsu y yoochun , ista muy interesente este fisc
ResponderEliminarque feo cuando mataron a Junsu y Yoochun ;___; quien es el asesino? se lee interesante ...
ResponderEliminarme encanta cómo va este fic, empezaré a leer la historia. gracias por compartirla
ResponderEliminarwow se pone interesante, he comzado a leerlo :)
ResponderEliminarAunque me diopenita por Yoochun y Junsu, no pudieron vivir su amor :(
a seguir leyendo que esta bueno