Título: Mejor Que Un Sueño
Autor (a): Raica Sakuragi
Tipo: Adaptación
Genero: Romance, Angst
Parejas: YunJae
Rating: +17
Extensión: Serial, 10 capítulos
Estado: En Progreso
Adaptacion: Faty1895
Nota:
*Se han tenido que realizar algunos cambios a la historia original para poderla adaptar al YunJae.
*~Resumen~*
Jaejoong, quien es propietario de la cafetería Jholic, sigue llorando la pérdida de su amor, Yong Ha, que murió hace un año en un accidente al escalar una montaña. Es difícil para él dejar en el pasado el persistente recuerdo de Yong Ha.
Cuando un extraño hombre con mochila en mano llega a su pequeño café y pide u puesto de trabajo, Jaejoong le solicita que cocine para él y si la comida le convencía, lo contrataría como chef. Sin embargo, sólo se le pagará un salario insignificante, que también incluye la habitación y comida. Cuando las chispas comienzan a volar entre ellos, ¿Jaejoong será capaz de dejar el pasado detrás de él, y darle una nueva oportunidad al amor e intentarlo?
Capítulo 4
Había estado lloviendo desde por la mañana y el negocio había estado vacío
casi todo el día. Después de que los dos últimos clientes habituales se
marcharan a las nueve, Jaejoong y Yunho decidieron cerrar temprano. Estaban
discutiendo qué hacer con las sobras cuando escucharon un crujido de neumáticos
deslizándose por la grava, seguido por el golpe de una puerta de coche
cerrándose.
—¡Buenas tardes! —dijo Hyun Joong irrumpiendo
en la cafetería. La campanilla que estaba encima de la puerta se movió
violentamente.
—¿ Hyun Joong ?
—¡Hola!
Iba más borracho que una cuba.
—¡Hey, mira, Kim está aquí! —Dijo arrastrando las palabras.
—Espera un momento, Hyun Joong.
—He tomado una copa o dos y ahora necesito algo sólido para acabar bien la
tarde.
Seguro que no habían sido una o dos copas, más bien unas once o doce más.
El hedor a alcohol emanaba de Hyun Joong como si fuera una colonia barata.
—Hey, Yunho -shi. ¡Me alegra verte de nuevo! —gritó Hyun Joong , dando un saludo de borracho que casi le hace
caerse.
Hyun Joong no había vuelto a
aparecer por aquí desde hacía días y ¿está era su segunda aparición? Claramente
desconcertado, Yunho miraba tranquilamente desde el otro lado de la barra.
—¿Has conducido hasta aquí Hyun Joong? —preguntó amablemente Jaejoong.
—¡Por supuesto! ¿Cómo demonios iba a venir? —Gritó Hyun Joong , mirándolo con ojos vidriosos. Jaejoong se
quedó boquiabierto. Ponerse al volante en ese estado era como si quisiera
suicidarse.
—Hey, Hyun Joong , tranquilo.
El cuerpo de Hyun Joong se quedó sin
energía, como una marioneta a la que se le han cortado los hilos. Si Yunho no
le hubiera agarrado por detrás, ambos hubieran ido a parar al suelo.
—¡Hey, amigo! Creo que le pasa algo a tu pierna —se rió Hyun Joong .
—¡ Hyun Joong! —le advirtió Jaejoong.
—Es un buen hombre. Ya veo. Ya veo. Ya veo. Tiene una pierna inútil, ¿eh?
Hyun Joong se había emborrachado
casi hasta la inconsciencia, pero todavía estaba algo lúcido.
— Hyun Joong , eso está fuera de
lugar —dijo Jaejoong firmemente.
—Perdón, perdón.
Jaejoong no había visto tan mal a Hyun Joong nunca, y no tenía ni idea de qué hacer.
—Ahora mismo no estás en condiciones de comer. Vamos a llevarte a la cama.
Ven, encontraremos algún sitio donde puedas dejarte caer.
—¿Seguro que no hay ningún problema? No quiero entrometerme.
—Sólo deja de portarte como un idiota.
Jaejoong miró a Yunho. “¿Qué hacemos con él?”, preguntó con la mirada.
Yunho no dijo nada.
— Yunho -shi, no quisiera obligarte pero ¿podrías ayudarme a llevarlo
dentro?
—Bien. Pero está muy borracho —dijo Yunho frunciendo el ceño. Estaba
actuando como si no hubiera visto uno antes. “Supongo que nunca ha trabajado en
un bar”, pensó Jaejoong.
—Perdón por eso Yunho-shi, pero ¿podrías agarrarle por las piernas?
—No, lo haremos al contrario. Yo lo sujeto por arriba y tú por abajo. — Yunho
extendió el cuerpo de Hyun Joong en el
suelo de la cafetería—.Puede que tenga una pierna mal pero aún así soy más
fuerte que tú.
—Oh, perdón…
Yunho se inclinó por encima de la cabeza de Hyun Joong y empezó a levantarlo. Bajo esa influencia el
hombre empezó a sentarse con los ojos medio cerrados.
—No está bien, nada bien. Mañana tengo que levantarme temprano. Comeré algo
y me iré.
—En ese caso llamaremos un taxi.
—No puedo volver al trabajo sin mi coche.
A Hyun Joong se le trababa tanto la
lengua que parecía un niño tozudo. Jaejoong, confuso, miró a Yunho.
—¿ Yunho-shi, me ayudas a llevarlo al coche?
—Entonces, ¿le vas a llevar a casa?
—No se me ocurre otra cosa mejor.
La sonrisa paciente de Yunho parecía indicar que estaba harto de toda esa
situación.
—Si tan empeñado está en ir a casa puede llegar él solo —murmuró poniendo
bruscamente a Hyun Joong de pie—. Vamos,
un pie delante del otro.
—Hmm…
Poniendo un brazo alrededor de sus hombros como apoyo, Yunho llevó a Hyun
Joong a la puerta. Jaejoong vio con
preocupación cómo Hyun Joong se
tambaleaba precariamente, medio agachado en el suelo. Yunho abrió la puerta y
sacó a Hyun Joong.
—Ese sí que es un coche grande —exclamó Yunho.
El todoterreno deportivo estaba aparcado en frente de la cafetería, pero al
ser un coche tan alto era difícil meter a Hyun Joong en el asiento del copiloto.
—¡Ale hop! —Dijo Yunho tirándolo en la parte trasera como una maleta. Hyun
Joong dejó salir un grito raro y perdió
el equilibrio. Pusieron sus piernas en el asiento como si fueran dos maletas de
mano.
—Considerando su estado, ¿qué probabilidades hay de que pueda trabajar
mañana? —preguntó Yunho.
—Es difícil saberlo.
Jaejoong nunca había visto a Hyun Joong con resaca, pero también era verdad que
tampoco lo había visto borracho anteriormente.
—Una vez lo haya dejado en casa, probablemente ni siquiera recordará que ha
estado aquí.
—Ten cuidado cuando cierres la puerta —le dijo Yunho educadamente, aunque Hyun
Joong estaba en otro mundo.
Jaejoong se sentó en el asiento del conductor. La llave aún estaba puesta
en el contacto.
—¿Estarás bien?
—¿Por qué?
—Oh, por nada. Es sólo que quizás te sea un poco difícil subirlo hasta el
apartamento —dijo Yunho tranquilamente.
—Me las apañaré —dijo Jaejoong riendo—. Su apartamento está en el primer
piso. Sólo tengo que llevarlo hasta el genkon y entonces llamaré a un taxi.
¿Puedes traerme diez mil wons de la caja registradora?
Mientras Yunho volvía a la cafetería, Jaejoong miró a Hyun Joong y suspiró. Era todo por su culpa, así que Jaejoong
no podía enojarse mucho con su amigo.
—Aquí tienes —dijo Yunho dándole el dinero.
—Gracias.
Jaejoong se metió el billete en el bolsillo de sus vaqueros mientras Yunho
los miraba ansiosamente.
—Entonces ten cuidado.
—Claro.
Al contrario que el del subcompacto de Jaejoong, el volante del coche de Hyun
Joong era tan grande como un tronco. Y
si eso no era suficientemente malo, Jaejoong se sentía totalmente cansado
después de haber metido a Hyun Joong en
el coche. Jaejoong fulminó a Hyun Joong con
la mirada por el espejo retrovisor. Su viejo amigo de instituto dormía con la
boca abierta. Jaejoong gruñó y se dirigió al apartamento de Hyun Joong , que se encontraba a veinte minutos.
—Necesitas cambiar los limpiaparabrisas. No seas vago y hazlo —murmuró Jaejoong.
La temprana lluvia de otoño se deslizaba por el parabrisas, oscureciendo la
visibilidad. Aunque sabía que Hyun Joong estaba muerto para el mundo, Jaejoong seguía
descargando su ira contra él. De todas formas, ¿dónde demonios estaba su
apartamento? Sólo había estado ahí una o dos veces.
—Sabe tan bien, delicioso —gemía Hyun Joong .
—¿Qué dices? “Debe estar todavía
soñando con la cafetería”, pensó Jaejoong.
Se aseguraría de llamarlo mañana, después de que se le pasara la
borrachera. Hyun Joong le debía una
disculpa a Yunho. Jaejoong se preguntaba si recordaría siquiera su desagradable
comportamiento. Visualizando la escena, Jaejoong empezó a tararear.
—¿Eh? —murmuró Hyun Joong desde la
parte trasera.
—¿Ya estás despierto?
—¿Qué pasa Kim?
—¿Tan borracho estás? ¿No te acuerdas?
Hyun Joong miró por la ventana para
saber dónde estaba y entonces se inclinó hacia delante para mirar boquiabierto
a Jaejoong. Sus ojos hinchados sólo estaban medio abiertos y su cerebro parecía
estar funcionando mejor.
—¿Es por aquí por donde se va a tu casa? —preguntó Jaejoong.
—Gira ahora a la izquierda. Y después a la derecha en la siguiente calle.
—Mis servicios como chofer no son baratos, Hyun Joong .
Para cuando Jaejoong llegó al frente del edificio de Hyun Joong ya se había acostumbrado al volante. Se las
apañó para meter el enorme coche en la plaza de parking y apagó el motor.
—¿Puedes andar desde aquí?
—Es difícil de decir.
—Upi —gruñó Hyun Joong , saliendo
tambaleándose del coche. Inmediatamente se cayó al suelo mojado.
—Madre mía —murmuró Jaejoong saliendo del coche. Entonces levantó el manojo
de llaves hacia la luz de la farola.
— Hyun Joong , ¿cuál es la llave de
tu apartamento?
—La segunda más grande.
—Espera, deja que te ayude.
—Perdón.
E Igual que había hecho Yunho, Jaejoong puso su brazo alrededor de los
hombros de Hyun Joong para sujetarle.
Aunque Yunho lo había hecho sin el menor esfuerzo, Jaejoong puso mala cara cuando
tuvo que levantar el peso muerto de Hyun Joong .
—¿Podrías mover las piernas tú solo?
—No. No escucharán nada de lo que les diga —dijo riéndose Hyun Joong . La parte superior de su cuerpo estaba igual
de floja que su parte inferior.
Jaejoong abrió la puerta y buscó el interruptor de la luz. Cuando la
encendió pudo ver el desorganizado estudio de Hyun Joong y su futón revuelto.
—Tu futón ya está en el suelo así que ya te puedes ir a dormir.
—Sí.
—Bien. Tengo que irme.
Como estaban las cosas ahora, Hyun Joong al menos ya sabría qué hacer. Jaejoong decidió
que mejor no hacerle la broma pesada que había estado pensando aunque le
desilusionó. Hyun Joong se tropezó.
—¡Cuidado! —Jadeó Jaejoong.
—¡Au!¡Duele! —Gritó Hyun Joong ,
quien debía haberse golpeado las rodillas en el suelo.
—Sí, tus piernas son inútiles.
—Culpa mía.
—No puedes emborracharte hasta este punto.
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A pesar de lo exasperado que Jaejoong se sentía, no podía abandonar de esa
forma a Hyun Joong , así que se quitó
los zapatos y entró. Se recostó encima de Hyun Joong y le pasó los brazos por la cintura.
—¡Pesas demasiado! ¿No puedes levantarte un poco?
—Lo estoy intentando, lo estoy intentando —protestó Hyun Joong , empezando a reírse tontamente.
Cada vez que intentaba levantarse se caía de frente, pero Jaejoong ni
siquiera intentó cargar con él.
—Bien. Entonces arrástrate hasta aquí.
—Lo estoy intentando, lo estoy intentando.
—¡Hijo de puta! —le soltó Jaejoong, las venas de la frente estaban a punto
de estallarle, pero entonces él también empezó a reírse tontamente.
Para cuando Hyun Joong llevó su
cuerpo hasta la desecha cama, Jaejoong sentía que la extraña atmósfera que
había entre ellos se había esfumado.
—¿Quieres agua?
—Gracias.
Jaejoong llenó un vaso que había en el fregadero, se agachó y se lo dio a Hyun
Joong , quien lo vació en un par de
tragos. Ahora se parecía a un borracho cualquiera.
—Oh, por cierto, ¿se puede tomar un taxi por aquí?
—Si no llamas primero no vienen.
—No me he traído mi teléfono. ¿Puedes llamar tú? —Le preguntó Jaejoong con
una sonrisa.
Justo entonces notó que los ojos de Hyun Joong , empañados por el alcohol, estaban clavados
fijamente en él.
—Hey, pasa aquí la noche. Te llevaré mañana.
—Tienes que trabajar mañana por la mañana, ¿o te has olvidado?
—Estaba bromeando.
Que él estaba ¿qué? La sonrisa de Jaejoong se congeló. Hyun Joong estaba hablando demasiado lúcidamente para un
hombre que estaba borracho como una cuba.
—Mañana tengo que reponer el almacén —dijo Jaejoong.
—Nos iremos pronto.
—No le dije a Yunho-shi que me quedaría. Él…
Pero antes de poder contestar, Hyun Joong se levantó y le puso una mano en la boca.
—¡ Hyun Joong! —gritó Jaejoong con la voz amortiguada. ¿Qué estaba pasando?
Aunque Hyun Joong no estaba respirándole
encima podía oler el alcohol en él.
—¿Has olvidado a Yong Ha-shi? —le preguntó Hyun Joong con tristeza apartando su mano. Jaejoong, a
pesar de eso, se vio incapaz de contestar.
— Hyun Joong —susurró.
—¡Lo has olvidado! ¿Se lo has contado a ese tipo? Tiene gracia porque a mí
no me lo contaste.
—¡ Hyun Joong! —Sollozó Jaejoong.
De repente Hyun Joong se inclinó
hacia delante y besó a Jaejoong, quien estaba demasiado sorprendido para
resistirse.
—¡Hyu… Hyun Joong !
Hyun Joong se puso a horcajadas
encima de él, forzándolo a recostarse. Con la refriega la cola de caballo del
pelo de Jaejoong se enganchó, haciéndole respingar.
—Kim, Kim —gemía Hyun Joong una y
otra vez devorando la boca de Jaejoong.
—No, no —suplicaba Jaejoong.
Hyun Joong chupó con fuerza el labio
inferior de Jaejoong y le metió la lengua a la fuerza. Una descarga atravesó la
columna vertebral de Jaejoong con sorpresa. “Esto se supone que no debe pasar. Este estúpido comportamiento debería
parar, no hay nada más que hablar”.
Pero el placer sólo se intensificó. El cuerpo de Jaejoong empezó a
expandirse desde su interior. Como un hombre hambriento, Hyun Joong buscó la carne tierna en la boca de Jaejoong.
El corazón de Jaejoong latía tan rápido que pensaba que se le iba a salir del
pecho, golpeando como lo hacía contra sus costillas.
Mientras Hyun Joong le sujetaba el
culo y amasaba sus glúteos, las caderas de Jaejoong empezaron a moverse. Él
también tenía ganas de hacerlo. No había estado con otro hombre desde hacía
mucho tiempo, por lo que el sexo era un recuerdo lejano. De todos modos, eso no
significaba que debiera dejarse llevar.
—No, Hyun Joong . No podemos
—protestó Jaejoong, apartando su boca con gran esfuerzo.
Pero lo único que hizo Hyun Joong fue
bajar hacia su cuello, sus labios húmedos recorriendo su piel. Jaejoong sintió
un hormigueo en la parte tierna de la cara interior de sus muslos.
Lo quería. De verdad que sí. Pero la lógica y la pasión luchaban en su
interior. Arqueó su espalda y miró hacia la lámpara del techo, pero la luz
parecía estar borrosa y distorsionada. Su raciocinio estaba tan confuso como su
borrosa visión.
Suplicar y rogar no iban a servir de nada. Aunque pudiera resistirse a Hyun
Joong, su cuerpo todavía estaba ardiendo y Hyun Joong se había dado cuenta. Le bajó la camiseta a Jaejoong
y empezó a mordisquear su clavícula.
—¡Au! — Gritó Jaejoong ahogadamente contrayéndose por el dolor.
Hyun Joong coló una mano por debajo
de la camiseta de Jaejoong y masajeó su pecho.
—¡ Hyun Joong! —Gritó Jaejoong pero lo único que hizo éste fue darle una
bofetada. Jaejoong no podía creer que Hyun Joong le hubiera levantado la mano.
Contrariamente a su tosco exterior, Hyun Joong nunca era violento. Alguna vez se desahogaba
después del trabajo, pero en realidad nunca había le había pegado a nadie. Cuando estaban en el instituto, Hyun Joong a menudo cargaba con la culpa cuando sus
amigos la liaban en el aula de audiovisuales, incluso cuando no tenía nada que
ver.
Más que la sorpresa por haber sido golpeado, Jaejoong estaba desolado por
todo el enfado que Hyun Joong tenía
contra él y que había estado reprimiendo.
—Hyu… Hyun Joong . No…
Pensaba que su amigo de buen corazón podría estar inclinando la cabeza en
señal de disculpa, culpando al alcohol por su falta de control, pero lo que
rezumó de los dientes apretados de Hyun Joong fue pura amargura.
—Siempre he querido hacer esto —dijo—. Pero pensé que era una causa
perdida. Cada vez que fingía estar dormido y tú venías a tocarme, mi corazón
latía locamente. Debería haber hecho algún movimiento pero quería esperar a que
superaras lo de Yong Ha-shi. Pero nunca dijiste nada.
— Hyun Joong, lo sé…
—Entonces, ¿por qué? ¿Qué pasa con ese maldito de Yunho?
Jaejoong miró a Hyun Joong con
sorpresa. ¿Tenía los ojos rojos o estaba llorando?
—¿Te has acostado con él?
—No, no lo he hecho.
—No mientas. ¿Entonces por qué no me hablaste de él?
Incluso estando borracho, Hyun Joong sabía qué teclas tocar.
—Demuéstralo. Demuestra que nunca te has acostado con él —masculló Hyun
Joong mientras su brazo izquierdo se
enroscaba alrededor de la cintura de Jaejoong. “¿Cómo se supone que voy a hacer eso?”, se preguntó Jaejoong.
Hyun Joong le acercó aún más hacia
él.
—Kim, Kim —dijo suavemente llamándolo por su nombre. Jaejoong sintió cómo
su corazón se rompía mientras las manos de Hyun Joong le acariciaban.
—Ahh… —gimió, sintiendo una lengua deslizándose por su pecho desnudo. Su
mandíbula tembló ligeramente pero se reprimió de jadear fuertemente. Quizá
podía olvidar que era con Hyun Joong con
quien estaba. Entonces estaría bien. Pero Jaejoong no podía olvidarlo. Esas
manos, esa voz, no podían pertenecer a nadie más que a su viejo amigo.
—Eso duele —dijo Jaejoong poniendo mala cara mientras Hyun Joong le mordía el pezón.
Las manos de Hyun Joong se movieron
hacia abajo. De repente se inclinó y puso su boca alrededor del pene de Jaejoong.
Los dedos de los pies de Jaejoong se retorcieron como hacían siempre
que estaba excitado. Esos recuerdos aún estaban en su interior. Mirando inexpresivamente
al techo, se sumergió en los recuerdos que tenía del pasado. A pesar de que Hyun
Joong chupaba ávidamente, el miembro de Jaejoong
no respondía.
—¡Mierda! —Dijo Hyun Joong con
brusquedad, separando las piernas de Jaejoong toscamente.
Jaejoong estaba demasiado cansado para resistirse.
Levantando los ensalivados testículos de Jaejoong, Hyun Joong metió su grueso dedo en su agujero y lo movió
furiosamente dentro y fuera.
—¡Ah! —Jadeó Jaejoong con dolor. Apretó los dientes, ahogando un grito y
entonces cerró los ojos y miró para otro lado. No quería mirar a Hyun Joong , no cuando estaba rebuscando en lo más
profundo de su alma.
Los movimientos rudos de los dedos de Hyun Joong hacían que Jaejoong pusiera mala cara, pero él
intentaba olvidar el dolor. La tensión enfrió sus pies y sus manos mientras
jadeaba entre sus dientes apretados. El dedo de Hyun Joong seguía hurgando en su interior.
—Mal… —gimió Jaejoong.
—¿Eh?
De repente algo rozó su estómago. Jaejoong abrió con cautela los ojos para
encontrar a Hyun Joong agarrado a su
cintura y su cabeza agachada. No importa lo divertida que a cualquiera le
pudiera parecer la posición en la que estaban, nadie se reía.
—¿Qué sentido tiene si vas a estar así? —Dijo Hyun Joong con cansancio.
Jaejoong no tenía nada que decir.
—Vete a casa —dijo Hyun Joong en voz
baja sentándose en el futón y llevándose las rodillas al pecho. Jaejoong no
respondió, sólo se dirigió hacia la puerta.
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Las calles estaban vacías a esa hora. Jaejoong caminaba con dificultad
mientras la lluvia lo empapaba. Al final llegó a la calle principal y vio las
luces de las farolas, pero los primeros taxis pasaron a toda velocidad delante
de él.
—Probablemente cobrarán de más por ensuciar la tapicería —murmuró Jaejoong —.
Hyun Joong me deberá esto.
Las posibilidades de que eso ocurriera eran remotas, pero Jaejoong continuó
murmurando para sí mismo mientras andaba. Al final consiguió convencer a un
conductor con pinta sospechosa para que le llevara y una hora después estaba en
casa.
—Perdón por los inconvenientes —dijo Jaejoong pidiéndole disculpas al
conductor. Entró y tomó diez mil de la caja registradora para salir y dárselos
al conductor más veinte de propina. Esperaba que fuera suficiente para limpiar
los asientos porque Jaejoong no tenía ganas de pelea.
Seguro que Yunho se habría acostado hacía horas. Intentando hacer el menor
ruido posible, Jaejoong se dirigió hacia el cuarto de baño.
Si Yunho se despertaba, Jaejoong no sabría cómo explicar por qué parecía
una rata mojada. Quería hacer desaparecer todo rastro de su encuentro con Hyun
Joong .
Las ropas mojadas se le pegaban tozudamente al cuerpo. Se mordió el labio,
enfadándose cada vez más. De repente el recuerdo del beso de Hyun Joong volvió a su mente y le hizo estremecerse.
—¡Maldita sea!
Cuando se sacó de un tirón la camiseta, la tela le rozó el cuello. Estaba
tan asustado de mirarse en el espejo. Quién sabe qué se encontraría. La tela
rozando sus pezones escocidos hizo que se le pusiera la carne de gallina y el
agua caliente sólo lo empeoraría. Con sólo pensarlo le temblaba la mano que
estaba encima del grifo.
—¡Au!
Jaejoong se tocó con cuidado los pezones sólo con la yema de los dedos.
Estaban calientes, hinchados y manchados de sangre. Apretó los dientes y lavó
con cuidado las heridas punzantes. Estaba en eso cuando escuchó la puerta
abrirse y saltó por la sorpresa.
—Has vuelto.
— Yunho -sshi.
Yunho se quedó de pie en la puerta del cuarto de baño, vestido solamente
con un pantalón de chándal. Debería haber sabido que Yunho le esperaría hasta
que volviera. Probablemente había estado preocupado toda la noche.
Jaejoong se emocionó por la preocupación de Yunho, pero también se sentía
mortificado. ¿Durante cuánto tiempo había estado ahí? ¿Le había escuchado
gimotear cuando se había tocado sus hinchados pezones? Las mejillas de Jaejoong
se tiñeron de escarlata.
—¿Qué es eso?
—Um…
—Ahí.
Jaejoong pensó que debería estar preguntándose por qué estaba acariciándose
su propio pecho pero Yunho estaba mirando su cuello.
—¡Hey! —Dijo Yunho, entrando de repente en el cuarto de baño. Jaejoong dio
un paso hacia atrás, pero no había sitio para esconderse.
—¿Qué es esto? ¿Fue él?
—No es… nada.
Para ser un chico tan grande, Yunho se movía con bastante agilidad. Jaejoong
tembló cuando Yunho le tocó la nuca.
—¿Es un chupetón? —Preguntó Yunho con confusión.
Sus dedos acariciaron con gentileza el área de alrededor. Un calor sensual
empezó a crecer en el interior de Jaejoong y no sólo porque se estuviera
sintiendo tenso.
—¡Estás sangrando! —Gritó ahogadamente Yunho.
Apartó la mano de Jaejoong y tocó su pezón. Él no pensaba que estaba tan
herido, pero al mencionar la sangre el dolor se amplificó.
—Estás congelado. Date un baño caliente y cuando salgas te curaré —dijo Yunho
o firmemente.
—Estoy bien.
—¡No estás bien! —Respondió bruscamente haciendo que Jaejoong tragara
saliva.
El brillo en la mirada de Yunho y la forma en que le tocaba lo asustaban.
Aún así Jaejoong tenía un deseo irrefrenable de saltar a sus brazos.
—No es nada, de verdad —insistió Jaejoong mirando a los ojos a Yunho —.
Sólo estaba caliente y el alcohol lo puso un poco violento. Sólo me ha hecho
algunos arañazos pero es bastante raro que actúe así. “Esto no tiene nada que ver contigo”, quería decir Jaejoong. “No te metas, ¿de acuerdo?”
¿Había entendido Yunho el mensaje o sólo se estaba burlando de él? La
garganta de Jaejoong se cerró y se le secó la boca.
—Oh. ¿Es eso? —Dijo al final Yunho.
Los ojos de Yunho reflejaban la misma tristeza y enfado que los de Hyun
Joong , y Jaejoong se sentía culpable
por ser la persona que lo estaba causando.
—Buenas noches.
Jaejoong pasó al lado de Yunho y salió del cuarto. Cuando pisó la
alfombrilla del baño sus piernas temblaron. El calor que había sentido con el
leve toque de Yunho consumía a Jaejoong con un deseo casi insaciable.
Se contuvo a sí mismo para no girarse.
—Jaejoong-ah —dijo Yunho en voz baja.
—¿Qué?
—¿Es tu amante?
Si lo negaba Yunho pensaría que Hyun Joong le había dado una paliza. Eso mismo es lo que
sugerían las marcas de su cuerpo. Pero, si Jaejoong decía que sí, estaría
traicionando a Hyun Joong . Yunho no
conocía su complicada historia y Jaejoong no tenía ganas de contársela. O más
bien, no podía.
—No. Es sólo un amigo.
—En ese caso, ¿qué significa todo esto?
—¿Esto? Esto no tiene que ver con el afecto sino con el sexo.
¿Yunho-shi era tan puritano? ¿Nunca había escuchado hablar de sexo gay?
Quizá nunca se le había ocurrido hacerlo con un chico.
—Pero no hay nada de eso entre nosotros, así que no pasa nada —continuó
diciendo Jaejoong —. Llámalo romper si quieres.
Pero desde luego, ellos no habían roto como amantes, y probablemente ni
siquiera como amigos.
—¿Así que es eso? —Dijo Yunho. “¡No
seas tan malditamente comprensivo!”, gritó Jaejoong en su interior.
La forma en que Yunho se tomaba todo en serio le ponía los nervios de
punta. Jaejoong se moría por darle una paliza, pero en lugar de eso apretó los
puños.
—Si tú lo dices.
—Lo digo. Eso es por lo que no tiene nada que ver contigo. Me voy a la
cama, mañana tengo que levantarme temprano.
—Bien. Entonces buenas noches.
—Buenas noches —contestó Jaejoong sin girarse. No le quedaba fuerza de
voluntad suficiente para resistir la mirada de Yunho.
Todos los comentarios son bienvenidos ^^
Todos los comentarios son bienvenidos ^^


KHJ estuvo a punto de abusar de Jae, nada más lo lastimo, que pensara Yunho con respecto a esto, me tiene intrigada, esperemos tus actualizaciones. Gracias.
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