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Este Blog fue especialmente creado para poder compartir todo tipo de información, fanfics, fanarts, etc., relacionado con la pareja conformada por Yunho y Jaejoong.
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Nota: El blog contiene material tanto de Yunho, Jaejoong, de DBSK y de los grupos a los cuales cada uno pertenece, así como material R18. Si no están interesados en la pareja (YunJae) o en lo que se muestra aquí, por favor abandonar el blog.



Always Keep The Faith ~ Hope To The End

viernes, 10 de enero de 2014

Fanfic: Mejor Que Un Sueño [Capítulo 4]


Título: Mejor Que Un Sueño
Autor (a): Raica Sakuragi
Tipo: Adaptación
Genero: Romance, Angst
Parejas: YunJae
Rating: +17
Extensión: Serial, 10 capítulos
Estado: En Progreso
Adaptacion: Faty1895

Nota:

*Se han tenido que realizar algunos cambios a la historia original para poderla adaptar al YunJae.


*~Resumen~*

Jaejoong, quien es propietario de la cafetería Jholic, sigue llorando la pérdida de su amor, Yong Ha, que murió hace un año en un accidente al escalar una montaña.  Es difícil para él dejar en el pasado el persistente recuerdo de Yong Ha.
Cuando un extraño hombre con mochila en mano llega a su pequeño café y pide u puesto de trabajo, Jaejoong le solicita que cocine para él y si la comida le convencía, lo contrataría como chef.  Sin embargo, sólo se le pagará un salario insignificante, que también incluye la habitación y comida. Cuando las chispas comienzan a volar entre ellos, ¿Jaejoong será capaz de dejar el pasado detrás de él, y darle una nueva oportunidad al amor e intentarlo?


Capítulo 4



Había estado lloviendo desde por la mañana y el negocio había estado vacío casi todo el día. Después de que los dos últimos clientes habituales se marcharan a las nueve, Jaejoong y Yunho decidieron cerrar temprano. Estaban discutiendo qué hacer con las sobras cuando escucharon un crujido de neumáticos deslizándose por la grava, seguido por el golpe de una puerta de coche cerrándose.

—¡Buenas tardes! —dijo Hyun Joong  irrumpiendo en la cafetería. La campanilla que estaba encima de la puerta se movió violentamente.

—¿ Hyun Joong  ?

—¡Hola!

Iba más borracho que una cuba.

—¡Hey, mira, Kim está aquí! —Dijo arrastrando las palabras.

—Espera un momento, Hyun Joong.

—He tomado una copa o dos y ahora necesito algo sólido para acabar bien la tarde.
Seguro que no habían sido una o dos copas, más bien unas once o doce más. El hedor a alcohol emanaba de Hyun Joong  como si fuera una colonia barata.

—Hey, Yunho -shi. ¡Me alegra verte de nuevo! —gritó Hyun Joong  , dando un saludo de borracho que casi le hace caerse.

Hyun Joong  no había vuelto a aparecer por aquí desde hacía días y ¿está era su segunda aparición? Claramente desconcertado, Yunho miraba tranquilamente desde el otro lado de la barra.
—¿Has conducido hasta aquí Hyun Joong? —preguntó amablemente Jaejoong.

—¡Por supuesto! ¿Cómo demonios iba a venir? —Gritó Hyun Joong  , mirándolo con ojos vidriosos. Jaejoong se quedó boquiabierto. Ponerse al volante en ese estado era como si quisiera suicidarse.

—Hey, Hyun Joong  , tranquilo.

El cuerpo de Hyun Joong  se quedó sin energía, como una marioneta a la que se le han cortado los hilos. Si Yunho no le hubiera agarrado por detrás, ambos hubieran ido a parar al suelo.

—¡Hey, amigo! Creo que le pasa algo a tu pierna —se rió Hyun Joong  .

—¡ Hyun Joong! —le advirtió Jaejoong.

—Es un buen hombre. Ya veo. Ya veo. Ya veo. Tiene una pierna inútil, ¿eh?

Hyun Joong  se había emborrachado casi hasta la inconsciencia, pero todavía estaba algo lúcido.

— Hyun Joong  , eso está fuera de lugar —dijo Jaejoong firmemente.

—Perdón, perdón.

Jaejoong no había visto tan mal a Hyun Joong  nunca, y no tenía ni idea de qué hacer.

—Ahora mismo no estás en condiciones de comer. Vamos a llevarte a la cama. Ven, encontraremos algún sitio donde puedas dejarte caer.

—¿Seguro que no hay ningún problema? No quiero entrometerme.

—Sólo deja de portarte como un idiota.

Jaejoong miró a Yunho. “¿Qué hacemos con él?”, preguntó con la mirada.

Yunho no dijo nada.

— Yunho -shi, no quisiera obligarte pero ¿podrías ayudarme a llevarlo dentro?

—Bien. Pero está muy borracho —dijo Yunho frunciendo el ceño. Estaba actuando como si no hubiera visto uno antes. “Supongo que nunca ha trabajado en un bar”, pensó Jaejoong.

—Perdón por eso Yunho-shi, pero ¿podrías agarrarle por las piernas?

—No, lo haremos al contrario. Yo lo sujeto por arriba y tú por abajo. — Yunho extendió el cuerpo de Hyun Joong  en el suelo de la cafetería—.Puede que tenga una pierna mal pero aún así soy más fuerte que tú.

—Oh, perdón…

Yunho se inclinó por encima de la cabeza de Hyun Joong  y empezó a levantarlo. Bajo esa influencia el hombre empezó a sentarse con los ojos medio cerrados.

—No está bien, nada bien. Mañana tengo que levantarme temprano. Comeré algo y me iré.
—En ese caso llamaremos un taxi.

—No puedo volver al trabajo sin mi coche.

A Hyun Joong  se le trababa tanto la lengua que parecía un niño tozudo. Jaejoong, confuso, miró a Yunho.

—¿ Yunho-shi, me ayudas a llevarlo al coche?

—Entonces, ¿le vas a llevar a casa?

—No se me ocurre otra cosa mejor.

La sonrisa paciente de Yunho parecía indicar que estaba harto de toda esa situación.

—Si tan empeñado está en ir a casa puede llegar él solo —murmuró poniendo bruscamente a Hyun Joong  de pie—. Vamos, un pie delante del otro.

—Hmm…

Poniendo un brazo alrededor de sus hombros como apoyo, Yunho llevó a Hyun Joong  a la puerta. Jaejoong vio con preocupación cómo Hyun Joong  se tambaleaba precariamente, medio agachado en el suelo. Yunho abrió la puerta y sacó a Hyun Joong.

—Ese sí que es un coche grande —exclamó Yunho.

El todoterreno deportivo estaba aparcado en frente de la cafetería, pero al ser un coche tan alto era difícil meter a Hyun Joong  en el asiento del copiloto.

—¡Ale hop! —Dijo Yunho tirándolo en la parte trasera como una maleta. Hyun Joong  dejó salir un grito raro y perdió el equilibrio. Pusieron sus piernas en el asiento como si fueran dos maletas de mano.

—Considerando su estado, ¿qué probabilidades hay de que pueda trabajar mañana? —preguntó Yunho.

—Es difícil saberlo.

Jaejoong nunca había visto a Hyun Joong  con resaca, pero también era verdad que tampoco lo había visto borracho anteriormente.

—Una vez lo haya dejado en casa, probablemente ni siquiera recordará que ha estado aquí.
—Ten cuidado cuando cierres la puerta —le dijo Yunho educadamente, aunque Hyun Joong  estaba en otro mundo.

Jaejoong se sentó en el asiento del conductor. La llave aún estaba puesta en el contacto.

—¿Estarás bien?

—¿Por qué?

—Oh, por nada. Es sólo que quizás te sea un poco difícil subirlo hasta el apartamento —dijo Yunho tranquilamente.

—Me las apañaré —dijo Jaejoong riendo—. Su apartamento está en el primer piso. Sólo tengo que llevarlo hasta el genkon y entonces llamaré a un taxi. ¿Puedes traerme diez mil wons de la caja registradora?

Mientras Yunho volvía a la cafetería, Jaejoong miró a Hyun Joong  y suspiró. Era todo por su culpa, así que Jaejoong no podía enojarse mucho con su amigo.

—Aquí tienes —dijo Yunho dándole el dinero.

—Gracias.

Jaejoong se metió el billete en el bolsillo de sus vaqueros mientras Yunho los miraba ansiosamente.

—Entonces ten cuidado.

—Claro.

Al contrario que el del subcompacto de Jaejoong, el volante del coche de Hyun Joong  era tan grande como un tronco. Y si eso no era suficientemente malo, Jaejoong se sentía totalmente cansado después de haber metido a Hyun Joong  en el coche. Jaejoong fulminó a Hyun Joong  con la mirada por el espejo retrovisor. Su viejo amigo de instituto dormía con la boca abierta. Jaejoong gruñó y se dirigió al apartamento de Hyun Joong  , que se encontraba a veinte minutos.

—Necesitas cambiar los limpiaparabrisas. No seas vago y hazlo —murmuró Jaejoong.
La temprana lluvia de otoño se deslizaba por el parabrisas, oscureciendo la visibilidad. Aunque sabía que Hyun Joong  estaba muerto para el mundo, Jaejoong seguía descargando su ira contra él. De todas formas, ¿dónde demonios estaba su apartamento? Sólo había estado ahí una o dos veces.

—Sabe tan bien, delicioso —gemía Hyun Joong  .

—¿Qué dices? “Debe estar todavía soñando con la cafetería”, pensó Jaejoong.
Se aseguraría de llamarlo mañana, después de que se le pasara la borrachera. Hyun Joong  le debía una disculpa a Yunho. Jaejoong se preguntaba si recordaría siquiera su desagradable comportamiento. Visualizando la escena, Jaejoong empezó a tararear.
—¿Eh? —murmuró Hyun Joong  desde la parte trasera.

—¿Ya estás despierto?

—¿Qué pasa Kim?

—¿Tan borracho estás? ¿No te acuerdas?

Hyun Joong  miró por la ventana para saber dónde estaba y entonces se inclinó hacia delante para mirar boquiabierto a Jaejoong. Sus ojos hinchados sólo estaban medio abiertos y su cerebro parecía estar funcionando mejor.

—¿Es por aquí por donde se va a tu casa? —preguntó Jaejoong.

—Gira ahora a la izquierda. Y después a la derecha en la siguiente calle.

—Mis servicios como chofer no son baratos, Hyun Joong  .

Para cuando Jaejoong llegó al frente del edificio de Hyun Joong  ya se había acostumbrado al volante. Se las apañó para meter el enorme coche en la plaza de parking y apagó el motor.
—¿Puedes andar desde aquí?

—Es difícil de decir.

—Upi —gruñó Hyun Joong  , saliendo tambaleándose del coche. Inmediatamente se cayó al suelo mojado.

—Madre mía —murmuró Jaejoong saliendo del coche. Entonces levantó el manojo de llaves hacia la luz de la farola.

— Hyun Joong  , ¿cuál es la llave de tu apartamento?

—La segunda más grande.

—Espera, deja que te ayude.

—Perdón.

E Igual que había hecho Yunho, Jaejoong puso su brazo alrededor de los hombros de Hyun Joong  para sujetarle. Aunque Yunho lo había hecho sin el menor esfuerzo, Jaejoong puso mala cara cuando tuvo que levantar el peso muerto de Hyun Joong  .

—¿Podrías mover las piernas tú solo?

—No. No escucharán nada de lo que les diga —dijo riéndose Hyun Joong  . La parte superior de su cuerpo estaba igual de floja que su parte inferior.

Jaejoong abrió la puerta y buscó el interruptor de la luz. Cuando la encendió pudo ver el desorganizado estudio de Hyun Joong  y su futón revuelto.

—Tu futón ya está en el suelo así que ya te puedes ir a dormir.

—Sí.

—Bien. Tengo que irme.

Como estaban las cosas ahora, Hyun Joong  al menos ya sabría qué hacer. Jaejoong decidió que mejor no hacerle la broma pesada que había estado pensando aunque le desilusionó. Hyun Joong  se tropezó.

—¡Cuidado! —Jadeó Jaejoong.

—¡Au!¡Duele! —Gritó Hyun Joong  , quien debía haberse golpeado las rodillas en el suelo.

—Sí, tus piernas son inútiles.

—Culpa mía.

—No puedes emborracharte hasta este punto.

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A pesar de lo exasperado que Jaejoong se sentía, no podía abandonar de esa forma a Hyun Joong  , así que se quitó los zapatos y entró. Se recostó encima de Hyun Joong  y le pasó los brazos por la cintura.

—¡Pesas demasiado! ¿No puedes levantarte un poco?

—Lo estoy intentando, lo estoy intentando —protestó Hyun Joong  , empezando a reírse tontamente.

Cada vez que intentaba levantarse se caía de frente, pero Jaejoong ni siquiera intentó cargar con él.

—Bien. Entonces arrástrate hasta aquí.

—Lo estoy intentando, lo estoy intentando.

—¡Hijo de puta! —le soltó Jaejoong, las venas de la frente estaban a punto de estallarle, pero entonces él también empezó a reírse tontamente.

Para cuando Hyun Joong  llevó su cuerpo hasta la desecha cama, Jaejoong sentía que la extraña atmósfera que había entre ellos se había esfumado.

—¿Quieres agua?

—Gracias.

Jaejoong llenó un vaso que había en el fregadero, se agachó y se lo dio a Hyun Joong  , quien lo vació en un par de tragos. Ahora se parecía a un borracho cualquiera.

—Oh, por cierto, ¿se puede tomar un taxi por aquí?

—Si no llamas primero no vienen.

—No me he traído mi teléfono. ¿Puedes llamar tú? —Le preguntó Jaejoong con una sonrisa.
Justo entonces notó que los ojos de Hyun Joong  , empañados por el alcohol, estaban clavados fijamente en él.

—Hey, pasa aquí la noche. Te llevaré mañana.

—Tienes que trabajar mañana por la mañana, ¿o te has olvidado?

—Estaba bromeando.

Que él estaba ¿qué? La sonrisa de Jaejoong se congeló. Hyun Joong  estaba hablando demasiado lúcidamente para un hombre que estaba borracho como una cuba.

—Mañana tengo que reponer el almacén —dijo Jaejoong.

—Nos iremos pronto.

—No le dije a Yunho-shi que me quedaría. Él…

Pero antes de poder contestar, Hyun Joong  se levantó y le puso una mano en la boca.
—¡ Hyun Joong! —gritó Jaejoong con la voz amortiguada. ¿Qué estaba pasando? Aunque Hyun Joong  no estaba respirándole encima podía oler el alcohol en él.

—¿Has olvidado a Yong Ha-shi? —le preguntó Hyun Joong  con tristeza apartando su mano.  Jaejoong, a pesar de eso, se vio incapaz de contestar.

— Hyun Joong  —susurró.

—¡Lo has olvidado! ¿Se lo has contado a ese tipo? Tiene gracia porque a mí no me lo contaste.

—¡ Hyun Joong! —Sollozó Jaejoong.

De repente Hyun Joong  se inclinó hacia delante y besó a Jaejoong, quien estaba demasiado sorprendido para resistirse.

—¡Hyu… Hyun Joong  !

Hyun Joong  se puso a horcajadas encima de él, forzándolo a recostarse. Con la refriega la cola de caballo del pelo de Jaejoong se enganchó, haciéndole respingar.

—Kim, Kim —gemía Hyun Joong  una y otra vez devorando la boca de Jaejoong.

—No, no —suplicaba Jaejoong.

Hyun Joong  chupó con fuerza el labio inferior de Jaejoong y le metió la lengua a la fuerza. Una descarga atravesó la columna vertebral de Jaejoong con sorpresa. “Esto se supone que no debe pasar. Este estúpido comportamiento debería parar, no hay nada más que hablar”.

Pero el placer sólo se intensificó. El cuerpo de Jaejoong empezó a expandirse desde su interior. Como un hombre hambriento, Hyun Joong  buscó la carne tierna en la boca de Jaejoong. El corazón de Jaejoong latía tan rápido que pensaba que se le iba a salir del pecho, golpeando como lo hacía contra sus costillas.

Mientras Hyun Joong  le sujetaba el culo y amasaba sus glúteos, las caderas de Jaejoong empezaron a moverse. Él también tenía ganas de hacerlo. No había estado con otro hombre desde hacía mucho tiempo, por lo que el sexo era un recuerdo lejano. De todos modos, eso no significaba que debiera dejarse llevar.

—No, Hyun Joong  . No podemos —protestó Jaejoong, apartando su boca con gran esfuerzo.
Pero lo único que hizo Hyun Joong  fue bajar hacia su cuello, sus labios húmedos recorriendo su piel. Jaejoong sintió un hormigueo en la parte tierna de la cara interior de sus muslos.

Lo quería. De verdad que sí. Pero la lógica y la pasión luchaban en su interior. Arqueó su espalda y miró hacia la lámpara del techo, pero la luz parecía estar borrosa y distorsionada. Su raciocinio estaba tan confuso como su borrosa visión.

Suplicar y rogar no iban a servir de nada. Aunque pudiera resistirse a Hyun Joong, su cuerpo todavía estaba ardiendo y Hyun Joong  se había dado cuenta. Le bajó la camiseta a Jaejoong y empezó a mordisquear su clavícula.

—¡Au! — Gritó Jaejoong ahogadamente contrayéndose por el dolor.

Hyun Joong  coló una mano por debajo de la camiseta de Jaejoong y masajeó su pecho.
—¡ Hyun Joong! —Gritó Jaejoong pero lo único que hizo éste fue darle una bofetada.  Jaejoong no podía creer que Hyun Joong  le hubiera levantado la mano.

Contrariamente a su tosco exterior, Hyun Joong  nunca era violento. Alguna vez se desahogaba después del trabajo, pero en realidad nunca había le había pegado a nadie.  Cuando estaban en el instituto, Hyun Joong  a menudo cargaba con la culpa cuando sus amigos la liaban en el aula de audiovisuales, incluso cuando no tenía nada que ver.

Más que la sorpresa por haber sido golpeado, Jaejoong estaba desolado por todo el enfado que Hyun Joong  tenía contra él y que había estado reprimiendo.

—Hyu… Hyun Joong  . No…

Pensaba que su amigo de buen corazón podría estar inclinando la cabeza en señal de disculpa, culpando al alcohol por su falta de control, pero lo que rezumó de los dientes apretados de Hyun Joong  fue pura amargura.

—Siempre he querido hacer esto —dijo—. Pero pensé que era una causa perdida. Cada vez que fingía estar dormido y tú venías a tocarme, mi corazón latía locamente. Debería haber hecho algún movimiento pero quería esperar a que superaras lo de Yong Ha-shi. Pero nunca dijiste nada.

— Hyun Joong, lo sé…

—Entonces, ¿por qué? ¿Qué pasa con ese maldito de Yunho?

Jaejoong miró a Hyun Joong  con sorpresa. ¿Tenía los ojos rojos o estaba llorando?

—¿Te has acostado con él?

—No, no lo he hecho.

—No mientas. ¿Entonces por qué no me hablaste de él?

Incluso estando borracho, Hyun Joong  sabía qué teclas tocar.

—Demuéstralo. Demuestra que nunca te has acostado con él —masculló Hyun Joong  mientras su brazo izquierdo se enroscaba alrededor de la cintura de Jaejoong. “¿Cómo se supone que voy a hacer eso?”, se preguntó Jaejoong.

Hyun Joong  le acercó aún más hacia él.

—Kim, Kim —dijo suavemente llamándolo por su nombre. Jaejoong sintió cómo su corazón se rompía mientras las manos de Hyun Joong  le acariciaban.

—Ahh… —gimió, sintiendo una lengua deslizándose por su pecho desnudo. Su mandíbula tembló ligeramente pero se reprimió de jadear fuertemente. Quizá podía olvidar que era con Hyun Joong  con quien estaba. Entonces estaría bien. Pero Jaejoong no podía olvidarlo. Esas manos, esa voz, no podían pertenecer a nadie más que a su viejo amigo.

—Eso duele —dijo Jaejoong poniendo mala cara mientras Hyun Joong  le mordía el pezón.
Las manos de Hyun Joong  se movieron hacia abajo. De repente se inclinó y puso su boca alrededor del pene de Jaejoong.

Los dedos de los pies de Jaejoong se retorcieron como hacían siempre que estaba excitado. Esos recuerdos aún estaban en su interior. Mirando inexpresivamente al techo, se sumergió en los recuerdos que tenía del pasado. A pesar de que Hyun Joong  chupaba ávidamente, el miembro de Jaejoong no respondía.

—¡Mierda! —Dijo Hyun Joong  con brusquedad, separando las piernas de Jaejoong toscamente.

Jaejoong estaba demasiado cansado para resistirse.

Levantando los ensalivados testículos de Jaejoong, Hyun Joong  metió su grueso dedo en su agujero y lo movió furiosamente dentro y fuera.

—¡Ah! —Jadeó Jaejoong con dolor. Apretó los dientes, ahogando un grito y entonces cerró los ojos y miró para otro lado. No quería mirar a Hyun Joong  , no cuando estaba rebuscando en lo más profundo de su alma.

Los movimientos rudos de los dedos de Hyun Joong  hacían que Jaejoong pusiera mala cara, pero él intentaba olvidar el dolor. La tensión enfrió sus pies y sus manos mientras jadeaba entre sus dientes apretados. El dedo de Hyun Joong  seguía hurgando en su interior.

—Mal… —gimió Jaejoong.

—¿Eh?

De repente algo rozó su estómago. Jaejoong abrió con cautela los ojos para encontrar a Hyun Joong  agarrado a su cintura y su cabeza agachada. No importa lo divertida que a cualquiera le pudiera parecer la posición en la que estaban, nadie se reía.

—¿Qué sentido tiene si vas a estar así? —Dijo Hyun Joong  con cansancio.

Jaejoong no tenía nada que decir.

—Vete a casa —dijo Hyun Joong  en voz baja sentándose en el futón y llevándose las rodillas al pecho. Jaejoong no respondió, sólo se dirigió hacia la puerta.

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Las calles estaban vacías a esa hora. Jaejoong caminaba con dificultad mientras la lluvia lo empapaba. Al final llegó a la calle principal y vio las luces de las farolas, pero los primeros taxis pasaron a toda velocidad delante de él.

—Probablemente cobrarán de más por ensuciar la tapicería —murmuró Jaejoong —. Hyun Joong  me deberá esto.

Las posibilidades de que eso ocurriera eran remotas, pero Jaejoong continuó murmurando para sí mismo mientras andaba. Al final consiguió convencer a un conductor con pinta sospechosa para que le llevara y una hora después estaba en casa.

—Perdón por los inconvenientes —dijo Jaejoong pidiéndole disculpas al conductor. Entró y tomó diez mil de la caja registradora para salir y dárselos al conductor más veinte de propina. Esperaba que fuera suficiente para limpiar los asientos porque Jaejoong no tenía ganas de pelea.

Seguro que Yunho se habría acostado hacía horas. Intentando hacer el menor ruido posible, Jaejoong se dirigió hacia el cuarto de baño.

Si Yunho se despertaba, Jaejoong no sabría cómo explicar por qué parecía una rata mojada. Quería hacer desaparecer todo rastro de su encuentro con Hyun Joong  .

Las ropas mojadas se le pegaban tozudamente al cuerpo. Se mordió el labio, enfadándose cada vez más. De repente el recuerdo del beso de Hyun Joong  volvió a su mente y le hizo estremecerse.

—¡Maldita sea!

Cuando se sacó de un tirón la camiseta, la tela le rozó el cuello. Estaba tan asustado de mirarse en el espejo. Quién sabe qué se encontraría. La tela rozando sus pezones escocidos hizo que se le pusiera la carne de gallina y el agua caliente sólo lo empeoraría. Con sólo pensarlo le temblaba la mano que estaba encima del grifo.

—¡Au!

Jaejoong se tocó con cuidado los pezones sólo con la yema de los dedos. Estaban calientes, hinchados y manchados de sangre. Apretó los dientes y lavó con cuidado las heridas punzantes. Estaba en eso cuando escuchó la puerta abrirse y saltó por la sorpresa.

—Has vuelto.

— Yunho -sshi.

Yunho se quedó de pie en la puerta del cuarto de baño, vestido solamente con un pantalón de chándal. Debería haber sabido que Yunho le esperaría hasta que volviera. Probablemente había estado preocupado toda la noche.

Jaejoong se emocionó por la preocupación de Yunho, pero también se sentía mortificado. ¿Durante cuánto tiempo había estado ahí? ¿Le había escuchado gimotear cuando se había tocado sus hinchados pezones? Las mejillas de Jaejoong se tiñeron de escarlata.

—¿Qué es eso?

—Um…

—Ahí.

Jaejoong pensó que debería estar preguntándose por qué estaba acariciándose su propio pecho pero Yunho estaba mirando su cuello.

—¡Hey! —Dijo Yunho, entrando de repente en el cuarto de baño. Jaejoong dio un paso hacia atrás, pero no había sitio para esconderse.

—¿Qué es esto? ¿Fue él?

—No es… nada.

Para ser un chico tan grande, Yunho se movía con bastante agilidad. Jaejoong tembló cuando Yunho le tocó la nuca.

—¿Es un chupetón? —Preguntó Yunho con confusión.

Sus dedos acariciaron con gentileza el área de alrededor. Un calor sensual empezó a crecer en el interior de Jaejoong y no sólo porque se estuviera sintiendo tenso.

—¡Estás sangrando! —Gritó ahogadamente Yunho.

Apartó la mano de Jaejoong y tocó su pezón. Él no pensaba que estaba tan herido, pero al mencionar la sangre el dolor se amplificó.

—Estás congelado. Date un baño caliente y cuando salgas te curaré —dijo Yunho o firmemente.

—Estoy bien.

—¡No estás bien! —Respondió bruscamente haciendo que Jaejoong tragara saliva.
El brillo en la mirada de Yunho y la forma en que le tocaba lo asustaban. Aún así Jaejoong tenía un deseo irrefrenable de saltar a sus brazos.

—No es nada, de verdad —insistió Jaejoong mirando a los ojos a Yunho —. Sólo estaba caliente y el alcohol lo puso un poco violento. Sólo me ha hecho algunos arañazos pero es bastante raro que actúe así. “Esto no tiene nada que ver contigo”, quería decir Jaejoong. “No te metas, ¿de acuerdo?”

¿Había entendido Yunho el mensaje o sólo se estaba burlando de él? La garganta de Jaejoong se cerró y se le secó la boca.

—Oh. ¿Es eso? —Dijo al final Yunho.

Los ojos de Yunho reflejaban la misma tristeza y enfado que los de Hyun Joong  , y Jaejoong se sentía culpable por ser la persona que lo estaba causando.

—Buenas noches.

Jaejoong pasó al lado de Yunho y salió del cuarto. Cuando pisó la alfombrilla del baño sus piernas temblaron. El calor que había sentido con el leve toque de Yunho consumía a Jaejoong con un deseo casi insaciable.

Se contuvo a sí mismo para no girarse.

—Jaejoong-ah —dijo Yunho en voz baja.

—¿Qué?

—¿Es tu amante?

Si lo negaba Yunho pensaría que Hyun Joong  le había dado una paliza. Eso mismo es lo que sugerían las marcas de su cuerpo. Pero, si Jaejoong decía que sí, estaría traicionando a Hyun Joong  . Yunho no conocía su complicada historia y Jaejoong no tenía ganas de contársela. O más bien, no podía.

—No. Es sólo un amigo.

—En ese caso, ¿qué significa todo esto?

—¿Esto? Esto no tiene que ver con el afecto sino con el sexo.

¿Yunho-shi era tan puritano? ¿Nunca había escuchado hablar de sexo gay? Quizá nunca se le había ocurrido hacerlo con un chico.

—Pero no hay nada de eso entre nosotros, así que no pasa nada —continuó diciendo Jaejoong —. Llámalo romper si quieres.

Pero desde luego, ellos no habían roto como amantes, y probablemente ni siquiera como amigos.

—¿Así que es eso? —Dijo Yunho. “¡No seas tan malditamente comprensivo!”, gritó Jaejoong en su interior.

La forma en que Yunho se tomaba todo en serio le ponía los nervios de punta. Jaejoong se moría por darle una paliza, pero en lugar de eso apretó los puños.

—Si tú lo dices.

—Lo digo. Eso es por lo que no tiene nada que ver contigo. Me voy a la cama, mañana tengo que levantarme temprano.

—Bien. Entonces buenas noches.

—Buenas noches —contestó Jaejoong sin girarse. No le quedaba fuerza de voluntad  suficiente para resistir la mirada de Yunho.



Todos los comentarios son bienvenidos ^^





1 comentario:

  1. KHJ estuvo a punto de abusar de Jae, nada más lo lastimo, que pensara Yunho con respecto a esto, me tiene intrigada, esperemos tus actualizaciones. Gracias.

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