Autor (a): Sedonia Guillone
Tipo: Adaptación
Genero: Épico-Realidad, Romance, Gore (mínimo)
Parejas: YunJae, YooSu
Rating: +17
Extensión: Serial, 15 capítulos
Estado: En Progreso
Adaptacion: Faty1895
Nota:
*Se han tenido que realizar algunos cambios a la historia original para poderla adaptar al YunJae.
*Al ser una historia relatada en Japón, los nombres de los personajes de esa nacionalidad serán pronunciados en japonés: Yoochun=/Yuchun/ (ユチョン), Yunho=/Yunjo/ (ユンホ), Junsu=/Junsu/ (ジュンス), Changmin=/Changmin/ (チャンミン )
Recomendación:
*Leer los pies de página para entender mejor el significado de algunos términos japoneses.
*~Resumen~*
Sexualmente reprimido y atado al deber, el detective Jung Yunho
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se encuentra abocado la captura de un asesino serial que desde hace seis
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meses asola Tokio. Sin pistas, la ayuda de un psíquico Coreano
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parece ser la única esperanza para su captura. Aún contra su voluntad,
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Yunnie deberá aceptarlo en el caso y en su hogar.
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Una sola mirada y Jaejoong descubre lo que Yunnie significará en su vida.
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Una sola mirada y Yunnie descubre que nada lo ha preparado para la
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intensa atracción que el suave coreano despierta en él.
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Para Kim Jaejoong la atracción es mutua y cada vez que él y Yunnie se
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encuentran saltan chispas de pasión. Cómo explicar que no puede ser
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tocado porque sus habilidades psíquicas se sobrecargan con emociones
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ajenas, cómo explicar que su toque, sin embargo es diferente.
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Cada uno de ellos viene de un largo autoaislamiento y por razones
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muy diferentes. Sin embargo, mientras Yunnie y Jaejoong más se acercan al
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asesino, más aprenden sobre si mismos, y sobre fuerzas que van más allá
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del reino de los hombres. ¿Fantasmas? ¿Posesiones diabólicas?
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En un intento por salvar sus vidas, solo los cuerpos entrelazados y
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desnudos de Yunnie y Jaejoong serán capaces de detener los crímenes que un
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samurai enloquecido de celos y amor viene cometiendo desde tiempos
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inmemoriales.
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El amor parece ser la única barrera contra fuerzas inexplicables.
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¿Pero será suficientemente fuerte entre personas tan diferentes?
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Capítulo 10
En la oficina, Yunnie escribía una actualización de todo lo que había
pasado en el caso en los últimos dos días, desde que Jaejoong había entrado
para ayudar. Bueno no todo, ciertamente el sexo ardiente… no, hacer el amor y
sus fuertes sentimientos por Jaejoong no eran relevantes en la investigación.
Ni el hecho de que se había entretenido con pensamientos efímeros de cómo sería
si en realidad regresara a Corea con Jaejoong, cuando esto terminara…
Hizo su informe en el ordenador. Entonces, presentó a Jaejoong al comisario
Ito, el Keishi26, le informó lo que Jaejoong había podido recoger a
través de sus impresiones. Yunnie se dio cuenta mientras observaba, la fácil
aceptación de Ito de su informe que no tendría necesidad de preocuparse porque
les creyera o no. Para empezar se acordó que había sido Ito quien metió a Jaejoong
en el caso. De los dos, Yunnie había sido el escéptico; honestamente, los dos
venían de una cultura que tenía grandes creencias acerca de la existencia de
demonios y espíritus. Cuando Yunnie hubo terminado, Ito se despidió de él con
la actitud más cortés que le había mostrado desde su ascenso a inspector.
En ese momento era casi de noche. Seguía sin tener noticias del paradero
del empleado del hotel, por eso Yunnie firmó la salida de un auto y llevó a Jaejoong
a cenar antes de regresar a su apartamento.
Después de una rápida cena en el bar de sushi cercano a su edificio. Yunnie
condujo de regreso. Jaejoong había estado callado y preocupado durante la cena
provocando que Yunnie quitara brevemente sus ojos del camino para mirarlo.
—¿Estas bien? —volvió a mirar hacía el parabrisa, eso no haría que tuviera
un accidente ahora.
—Lo estoy haciendo muy bien, considerando todo lo que ha pasado. ¿Qué hay
de ti? —Era una pregunta fácil, pero aun así difícil de contestar con todo el
conflicto de emociones y preocupaciones que atestaban la mente y el corazón de Yunnie.
Él sintió la repentina y gentil presión de una mano sobre su brazo.
—No contestes, está bien — Jaejoong inspiró profundamente y movió su mano
de la manga de Yunnie, la falta de contacto dejó a Yunnie sintiendo un poco de
tristeza.
—Oye cambiemos de tema por un momento.
—¿Puedo hacerte una pregunta personal?
Yunnie lo miró justo antes de dar una vuelta
—Seguro—. Miró a Jaejoong lo suficiente para ver un brillo de humor en
aquellos ojos grises.
—¿Cuándo fue tu… momento?
Yunnie arrugó su frente.
Jaejoong rió en silencio.
—Sí ya sabes, ¿estás entrando a la pubertad, tu cuerpo está despertando y
descubres que no participas del juego, sino que juegas contra el equipo
contrario?
Yunnie sonrió, sintiendo sus mejillas un poco de calidez. Su… momento…
nunca había sido algo que hubiera compartido antes.
—Bueno, ¿conoces la película “Los siete samurai”?
—Por supuesto, Akira Kurosawa. Uno de los mejores filmes jamás hechos.
—Cuando tenía doce años, mi tío me dio una copia en video de ella.
¿Recuerdas la escena donde Toshiro Mifune se despoja de su taparrabo para
bañarse en él rió?
—Esa escena está grabada en mi memoria por siempre.
Yunnie rió por lo bajo
—Supongo que puedes decir que mi momento vino cuando regrese la cinta
alrededor de 20 veces seguidas viendo esa escena.
Jaejoong rió y Yunnie se le unió, sintiéndose lo más libre que se hubiera
sentido desde que dejó los Estados Unidos.
—¿Qué hay de ti? — Yunnie pregunto cuando su risa sé apagó.—¿Cuál fue tu
momento?
—Bueno el mío tomó más tiempo que eso. Creciendo en un pequeño pueblo en Chungnam
ni siguiera me atrevía a pensar en la posibilidad de que me gustaran los
chicos, pero cuando era un estudiante de segundo y todos los chicos en mi clase
excepto yo, se estaban volviendo locos por Choi Sun Hi, capitana de las
animadoras, sabía que era diferente. Porque yo me sentía de esa forma, por el
capitán del equipo de natación masculino_. Se rió en silencio y miró a Yunnie.
—Era realmente duro. Entonces lo supe, no sería capaz de quedarme y asumir
la granja de mi familia. Tenía que salir de allí.
Yunnie se movió con cuidado dentro del estacionamiento de su edificio.
—¿Fue entonces cuando te uniste a los militares?
—Si tan pronto como me gradué. Una decisión extraña, lo sé, considerando la
falta de tolerancia de los militares. Pero solo escogí la primera oportunidad
que se presentó. Si hubiera sabido cómo era la guerra de primera mano antes de
alistarme, hubiera examinado mis opciones más cuidadosamente.
Fuera del edifico de su apartamento, Yunnie estacionó en su lugar, apagó el
motor y se volvió hacia Jaejoong. A pesar de todo lo que había pasado con el
caso, sintió algo que no había sentido desde que estaba con Heechul. Al
principio no podía ponerlo en palabras, pero su mente pensó en el sentimiento,
hasta que la palabra vino. Feliz.
Maldición cuando el caso terminara… y eso sería hasta cierto punto… Jaejoong
se iría y regresaría a Corea. El mero pensamiento era demasiado deprimente.
Jaejoong se quitó su cinturón de seguridad. Se giró, su mirada se encontró
con la Yunnie, que lo miró, sin querer apartar la mirada. Una energía gentil
zumbó en el aire entre ellos como si Jaejoong estuviera pensando el mismo tipo
de cosas que él.
—Siento que tuvieras que sufrir de esa manera —murmuró Yunnie.
—Te refieres al armario o en el Golfo.
Una risa pequeña jugó en los labios de Jaejoong, pero Yunnie lo pasó por
alto.
—Me refiero a todo.
Yunnie extendió su mano y tocó la de Jaejoong. Las yemas de los dedos de Jaejoong
se deslizaron gentilmente sobre sus dedos, el tacto dejaba calor en su camino.
—Oye, también lo siento por ti.
Yunnie lo miró, estimulado por las palabras de Jaejoong y por la simpatía
que había sentido detrás de ellas.
—Nunca he estado en guerra.
—Si, si has estado.
Yunnie lo alcanzó y acarició las mejillas de Jaejoong. Brevemente miró a
través de las ventanas del coche, pero el estacionamiento estaba tranquilo. Se
volvió hacia Jaejoong frotando sus pulgares a lo largo de los pómulos de Jaejoong.
Yunnie pulió el camino con uno de los pulgares a través del labio inferior,
disfrutando de los suaves labios de Jaejoong quien le devolvía la mirada, con
amplios ojos, y el rostro alineado con la enigmática luz del crepúsculo.
Yunnie dejó que los dedos de la mano recorrieran el camino hacia la
mandíbula de Jaejoong. Continuó con su toque hasta la parte baja de la
mandíbula, encontrando la piel del cuello de Jaejoong más suave. La nuez de
Adán de Jaejoong se deslizaba bajo sus yemas.
—¿Eres realmente real, no? —Susurró Yunnie. Se sintió como un idiota una
vez hecha la pregunta, pero solo vio comprensión en la expresión de Jaejoong,
los largos y suaves ojos grises.
—Sí, Yunnie.
La tranquila voz de Jaejoong, mandó ondas de necesidad por Yunnie. Se
inclinó hacía adelante colocando sus labios sobre los de Jaejoong. Los labios
de Jaejoong se abrieron invitando a Yunnie a entrar más profundamente. La
esencia de Jaejoong de un ligero almizcle lo invadió. Yunnie gimió suavemente,
deslizando una mano a la parte trasera del cuello de Jaejoong, acercándolo,
arremolinó su lengua contra la de Jaejoong, adorando el sabor y el sentimiento.
El beso profundo provocó un deseo palpitante a través del cuerpo de Yunnie,
que demandaba ser liberado. Se apartó del beso, jadeando.
—Subamos. —Sin esperar respuesta salió del coche, cerrando de un portazo,
guiando a Jaejoong al área de elevadores.
Cuando las puertas se abrieron, Yunnie sujetó la mano de Jaejoong y lo
llevó dentro. Presionó el botón hacia su piso y en cuanto las puertas se
cerraron, gentilmente apoyó a Jaejoong contra paneles de acero inoxidable,
agradecido y excitado por como Jaejoong se sometía de buen grado a él. El gris
de los ojos de Jaejoong era oscuro y miraba a Yunnie con necesidad no
disimulada. Los suaves labios de Jaejoong estaban ligeramente hinchados por los
besos, extendió su mano para tomar las solapas de la chaqueta de Yunnie para
acercarlo.
Antes de besar nuevamente a Jaejoong, Yunnie alcanzó y presionó el botón de
parada, provocando que el elevador se detuviera, después puso sus brazos
alrededor de Jaejoong, sus manos se deslizaban por la espalda de Jaejoong bajo
su chaqueta. Los músculos de Jaejoong eran deliciosamente duros y cálidos bajo
sus palmas. La necesidad recorrió a Yunnie, quien se inclinó sobre Jaejoong
tirando delicadamente del labio inferior de él entre sus labios y lengua, y
después hundiéndose otra vez para probarlo.
Jaejoong suspiró profundamente en su garganta y su cuerpo se venció contra
la pared del elevador. Las manos de Jaejoong se agarraron de la chaqueta de Yunnie,
uniendo estrechamente sus cuerpos. La erección de Jaejoong frotaba la suya
mandando impulsos de placer a través de todo su cuerpo.
Yunnie flexionó sus rodillas y presionó frotando su pelvis contra la de Jaejoong
mientras él lo besaba. Sin pensar las manos de Yunnie fueron hacia los botones
de la camisa de Jaejoong, intentando abrir los primeros botones, para que así
pudiera sentir ese increíble pecho, los fuertes músculos, y los pequeños,
rosados y lisos pezones.
Con solo tocar a Jaejoong, se impulsó la necesidad de Yunnie por más, su
deseo, su anhelo ignorado por muchos años, finalmente sería alimentado. Apartó
su boca de la de Jaejoong y mordisqueó a lo largo de su mandíbula, deslizando
su lengua, inhalando su esencia, mientras besaba un camino hacia abajo por el
suave cuello de Jaejoong y giraba su lengua en el hueco de su garganta
devorando el salado y dulce sabor de su piel.
Al mismo tiempo Yunnie tiraba de la camisa de Jaejoong desde la cintura de
sus pantalones, sus dedos jugueteaban con la hebilla del cinturón de Jaejoong.
Las manos de Jaejoong se deslizaron por la espalda de Yunnie.
—Aquí —jadeo—. Déjame ayudarte. —Agarró el cinturón abierto, dejando libres
las manos de Yunnie para trabajar en abrir el botón y deslizar hacia abajo el cierre.
Yunnie se arrodilló y en un movimiento, deslizó hacia abajo los pantalones y el
bóxer de Jaejoong alrededor de los muslos y se introdujo su pene muy profundo
en la boca.
Jaejoong gimió y deslizó sus dedos dentro del cabello de Yunnie, moviéndolo
suavemente contra su cuero cabelludo. Maldición, Jaejoong sabia increíble y Yunnie
cerró sus ojos, cerrando también su boca sobre la sedosa piel. Sus labios
golpearon sobre las venas mientras tomaba a Jaejoong casi desde la base y
después se deslizaba de regreso a la punta otra vez, lamiendo un goteo de
pre-semen en la pequeña abertura. Jaejoong movió sus caderas hacia delante y Yunnie
nuevamente trago por completo su polla, sus manos ligeramente agazapadas en las
delgadas caderas de Jaejoong. Vagamente escuchaba a Jaejoong decir su nombre en
un susurro gutural y el sonido solo empeoró su hambre.
Se movió más aprisa saliendo hasta la punta y deslizándose de regreso
abajo, provocando que las caderas de Jaejoong se sacudieran cada vez, sus dedos
estrechándose en el cabello Yunnie. El pene de Jaejoong se estremecía y crecía
en la boca de Yunnie, su clímax se construía rápidamente. Yunnie juntó sus
labios más estrechamente y tragó la polla de Jaejoong nuevamente.
Jaejoong gimió y estalló, chorreando caliente y salado por la garganta de Yunnie
que tragó todo el semen de Jaejoong, sus dedos presionaban duro en las caderas
de Jaejoong, la boca recibió los pequeños espasmos hasta que Jaejoong se
estremeció y se deslizó fuera de su boca, su cuerpo se apoyó pesadamente contra
la pared.
Yunnie se lamió los labios y lentamente se puso de pie descansando en un
brazo de Jaejoong. Jaejoong respiraba agitadamente y puso su mejilla contra el
hombro de Yunnie
—Gracias —jadeó. El tono de su voz lleno de aprecio y amor.
Yunnie cerró los ojos. Su cuerpo seguía vibrando con necesidad
insatisfecha. Su mano sujeto la camisa de Jaejoong, apretando fuerte como si el
dejar ir a Jaejoong lo hiciera desaparecer —Cuando quieras —susurró. Después de
un tiempo Yunnie se separó lentamente y presionó un beso suave en los labios de
Jaejoong —Creo que mejor deberíamos terminar dentro.
Jaejoong asintió, sus ojos grises, oscuros y suaves. Lenta y calladamente
se subió los pantalones mientras Yunnie se abotonaba la camisa. Cuando ambos
lucían más o menos, Yunnie reactivo el botón del panel y el elevador continuó
su ascenso hacia el piso de Yunnie.
De regreso en su apartamento, Yunnie se deshizo de sus zapatos y agarró a Jaejoong
entre sus brazos, besando a su amante profundamente. Dieron unos pocos pasos
aferrando los labios de Jaejoong y se movieron juntos hacia la habitación. Yunnie
empujó la chaqueta de Jaejoong sobre sus hombros y bajó sus brazos
arrancándosela.
La dejó caer a un lado mientras pasaban el umbral de la alcoba de Yunnie.
Unos pocos pasos más y tocaron el borde de la cama cayendo como uno solo sobre
el colchón.
Las manos de Yunnie fueron otra vez a la camisa de Jaejoong esta vez sin
detenerse con los primeros botones. Lo quería todo fuera, prácticamente
rasgando la camisa y los pantalones de Jaejoong, desabrochando el cinturón
mientras al mismo tiempo Jaejoong abría el cinturón de Yunnie.
Los dedos de Jaejoong rozaron la erección de Yunnie mientras abría los
pantalones, éste gimió en la boca de Jaejoong y se movió ligeramente a un lado
para que Jaejoong pudiera deslizar sus pantalones debajo de sus caderas, se elevó
sobre la cama y los pateó fuera de su camino. Después tiró de los pantalones de
Jaejoong y se los quitó, sujetó la mano de Jaejoong y tiro de él.
—Vamos —dijo, apenas capaz de hablar en un suspiro.
Jaejoong se levantó, encogiendo los hombros para deshacerse de la camisa y
la lanzó sobre la cama detrás de ellos. Yunnie lo condujo dentro del baño y
abrió la ducha, mientras esperaba a que el agua se calentara se volvió hacia Jaejoong
y tiró de su amante para sujetarlo entre sus brazos otra vez.
—Esta vez voy a entrar contigo —dijo cerca del oído de Jaejoong, pellizco
el lóbulo de su oreja juguetonamente él no quería dominar completamente en el
amor, pero finalmente había encontrado a alguien con quien se sentía sin
inhibiciones y muy seguro y no pudo contener la marea de gozosa libertad que lo
bañaba. Parecía que Jaejoong lo entendía y lo dejaba asumir ese rol. Sus manos
acariciaban la espalda de Yunnie, sobando sus músculos sensualmente, un tacto
gentil y erótico.
El vapor comenzó a flotar a través de la puerta de vidrio abierta de la
ducha y Yunnie amablemente tiró de Jaejoong dentro del recinto acercándolo
mientras se paraban juntos bajo el chorro, Yunnie no pudo dejar de besar a Jaejoong
probándolo y sosteniéndolo, intoxicado por la increíble mezcla de gentileza y
la fuerza masculina que tenía.
El agua los empapó, oscureciendo el dorado cabello de Jaejoong aplastando
los suaves cabellos de su pecho contra los amplios músculos, Yunnie apartó a Jaejoong
del chorro del agua y tomó una botella de gel de ducha, vertiendo una gran
cantidad sobre su mano, frotó sus palmas creando espuma, antes de colocarla
sobre el pecho y la espalda de Jaejoong, adorando que la espuma se deslizara de
sus manos jabonosas contra las manos de Yunnie, permitiendo que éste hiciera lo
que quisiera.
Yunnie frotó el jabón sobre el duro estomago de Jaejoong, sus dedos
trazaron la silueta de los músculos abdominales de Jaejoong antes de deslizarse
por su cadera a través de su espalda baja y sobre sus glúteos.
Jaejoong gimió suavemente, el agua goteaba desde sus labios y goteaba sobre
su piel nívea. Yunnie enjuagó el jabón de sus manos y echó acondicionador entre
sus dedos. Alisó su palma sobre el culo de Jaejoong, sus dedos se movieron
hacia la grieta entre las doradas nalgas. Yunnie presionó su cuerpo más cerca
contra el de Jaejoong y sus dedos encontraron el pequeño, arrugado y profundo
agujero, sus dedos lubricados por el acondicionador, se deslizaron fácilmente alrededor
del borde del agujero de Jaejoong. Los dedos de Jaejoong presionaron los brazos
de Yunnie, su respiración era cálida contra el cuello de Yunnie.
Una necesidad caliente surgió a través de la ingle de Yunnie al sentir la
íntima abertura de Jaejoong, lo giró Jaejoong sobre sus brazos y deslizó un
dedo dentro, profundamente. Sus labios presionaron en la curvatura del cuello
de Jaejoong, que gimió empujándose hacia atrás contra la mano de Yunnie. Yunnie
contestó a la suave demanda de más y puso dentro otro dedo, moviendo ambos
dedos alrededor, lentamente y en duros círculos. Jaejoong gimió.
Yunnie sacó sus dedos, aplicando acondicionador a lo largo de su pene y
empujó la cabeza dentro de la estrecha abertura de Jaejoong, aquel primer
contacto mandó dardos de un calor delicioso a su pene, pero se contuvo de
entrar muy duro en Jaejoong, que volvió a gemir y empujó su trasero hacia
fuera, provocando que Yunnie se deslizara más adentro. Yunnie inhaló buscando
aire con dificultad, sus ojos se cerraron fuertemente ante el ataque de placer.
Un empuje más y se deslizó dentro hasta que su cuerpo tocó el de Jaejoong.
Sus labios permanecieron presionados contra la curvatura del cuello de Jaejoong.
Él movió la punta de su lengua en la piel húmeda de Jaejoong, inhalando el
sabor dulce mezclado con agua. Movió lentamente sus caderas, cada embestida
enviaba un placer candente impulsivo disparado a través de su polla, hacia
abajo, a sus testículos. Sus manos se deslizaban alrededor del pecho de Jaejoong,
sus dedos barrían lentamente el pelo húmedo de esa zona. Lenta y
cuidadosamente, meció su pelvis, su polla se movía dentro del estrecho canal
solo lo suficiente para crear una fricción increíble.
Jaejoong gimió y jadeó suavemente. Yunnie deslizó hacia abajo una mano y
sujetó con sus dedos la polla Jaejoong, que se había endurecido una vez más. La
piel húmeda permitió que la mano de Yunnie fácilmente se moviera de abajo hacia
arriba, su pulgar masajeaba la cabeza y luego saltaba de regreso hacia abajo
hasta la base de los testículos de Jaejoong.
Yunnie separó sus labios y rozó la piel de Jaejoong con sus dientes
alisando el punto especial con su lengua. La presión se construía en su polla,
pero seguía conteniéndose, sin querer que el momento se terminara. Una vez que
se corriera, se deslizaría fuera y quería que esto durara tanto como fuera
posible. Lentamente se retiró solo un poco, luego se hundió dentro otra vez.
Jaejoong jadeó y se recostó hacia atrás, contra Yunnie, pidiendo
silenciosamente por más. Yunnie esperó, su mano deslizándose de arriba hacia
abajo en la polla de Jaejoong. El cuerpo de Jaejoong se movió contra el suyo
provocando que la tensión creciera en su propia ingle. Se contuvo tanto como
pudo y entonces sucumbió ante su propia necesidad. Él entró otra vez,
moviéndose más fuerte y más rápido. El sentimiento de libertad que Jaejoong
ahora inspiraba en él se incrementó. Nunca antes se había sentido tan completo.
El chorro de la ducha tronaba en sus oídos y el agua acariciaba su piel. La
piel de su polla se deslizó contra el estrecho interior del trasero de Jaejoong.
Los músculos de Jaejoong lo apretaron estrechamente y Yunnie se corrió
esparciéndose en el interior de Jaejoong, sus manos sujetaron las caderas de Jaejoong
tirando de él fuertemente contra su frente. Yunnie se colapsó sobre Jaejoong su
mejilla sobre la espalda de Jaejoong. Los músculos de Jaejoong estrechamente
apretados alrededor de él y el cuerpo de Jaejoong rígido en sus brazos. Yunnie sintió
el calor del clímax de Jaejoong esparciéndose en su mano, que fue lavado en la
ducha.
Descansó en el interior de Jaejoong hasta que estuvo completamente laxo y
salió cuando Jaejoong se dio vuelta en sus brazos y lo besó, sus manos
descansando en los hombros de Yunnie. Los ojos de Jaejoong estaban medios
escondidos bajo sus párpados y una sonrisa perezosa se curvó en sus labios. Yunnie
sonrió a Jaejoong y devolvió su beso, lamiendo las gotitas de agua de sus
labios con lengüeteadas pequeñas.
Repentinamente Jaejoong sujetó los hombros de Yunnie, sus dedos se clavaron
en sus músculos. Jaejoong levantó la cabeza, sus ojos grandes, jadeaba.
Yunnie se petrificó un mal presentimiento que rozó sus brazos y bajó por su
espalda
—¡ Jaejoong!. —Con cuidado lo sacudió.— ¡ Jaejoong!
Jaejoong lo miró, ojos salvajes, una mirada cansada sobre Yunnie.
—Detenle —gruñó Jaejoong en japonés.
Fue entonces cuando Yunnie reconoció que Jaejoong estaba pasando por la
misma situación que había pasado antes en el apartamento de Keiko
—¿Detener a quién? —exigió. Ahora era su oportunidad, con un poco de suerte
podría conseguir una respuesta concreta.
Jaejoong continuó mirándolo, el espíritu lo dominaba, modificando al gentil
amante que Yunnie conocía. El labio inferior de Jaejoong tembló un momento y Yunnie
pensó que no le contestaría.
—¿Detener a quién?
—Shingen
Yunnie lo miró. Este nombre nunca había salido antes
—¿Shingen es el asesino?
La mirada de Jaejoong revoloteó por el rostro de Yunnie y después regresó
—Ya viene, debo irme —el cuerpo de Jaejoong se sacudió y quedo sin fuerzas.
Yunnie atrapó a Jaejoong y lo inclinó contra la pared de mármol de la
ducha, sosteniéndolo estrechamente contra él. Mirando a través del vidrio ahora
completamente empañado por el vapor.
—Joder —murmuró. Era suficientemente malo que los oni tomaran el cuerpo de Jaejoong,
pero ¿Ellos tenían que poseerlo en la ducha, donde él podría resbalar y matarse
en los azulejos mojados?
Jaejoong permaneció inconsciente en sus brazos. Yunnie lo bajó
cuidadosamente al suelo de la ducha y cerró la llave, arrodillándose junto a
él. Entonces Yunnie se dio cuenta de que debía haber dos espíritus. Uno, el
espíritu que había dirigido Naomasa, quien había poseído el cuerpo de Jaejoong
esta tarde y un segundo, el que acababa de hablar.
Maldición, no un espíritu sino dos. Encontrar respuestas, solo encaminaba a
más preguntas.
Jaejoong tomó un largo respiro y parpadeó, Yunnie lo miró y pasando
gentilmente una mano sobre su frente dijo:
— Jaejoong ¿estás bien?
Jaejoong respiró profundamente y parpadeó varias veces
—Sucedió otra vez.
Yunnie asintió, acariciando la frente de Jaejoong, Yunnie le dijo a Jaejoong
lo que el espíritu había dicho
—Parece que hay dos, no uno.
Jaejoong tomó otro respiro profundo. —Sí. Diría que tienes razón pero la
energía fue diferente esta vez. Esta vez fue más atemorizante, enojado pero no
tan molesto.
Yunnie suspiró.
—Mira, quiero encontrar las respuestas y resolver este caso pero me
preocupa más por tu bienestar, esto es terrible.
Para alivio de Yunnie, Jaejoong le alcanzó y con cuidado sujetó su muñeca.
Él llevó la mano de Yunnie a sus labios y la besó. Después puso la palma sobre
su pecho.
—Solo tócame — Jaejoong le dijo suavemente—. Siempre ayuda.
—Lo que necesites.
Jaejoong lo miró.
—No te preocupes, Yunnie estaré bien, no me detendré hasta que esto
termine.
Yunnie lo miró fijamente. Había querido que terminara desde hacía seis
meses, y hubiera estado bien, excepto porque nunca habría conocido a Jaejoong.
—Oye, Yunnie.
Yunnie alisó el cabello húmedo de Jaejoong
—¿Qué pasa?
—¿Estás seguro que quieres lidiar con esto?
La voz de Jaejoong expresó temor y Yunnie entendió el significado detrás de
esa pregunta. Descansó su mano en la cabeza de Jaejoong, deslizando su pulgar
gentilmente a través de la frente de Jaejoong
—Si —murmuró—. Definitivamente.
El alivio se reflejó en el rostro de Jaejoong. Dio un profundo respiro.
—Eso espero, tengo tendencia a espantar a la gente.
Yunnie acarició su cabello nuevamente.
—Entonces es algo bueno para mí. —Suspiró otra vez, su mano descansó en el
cabello de Jaejoong. Lo único que quería ahora era entrar a su cama y abrazar a
Jaejoong toda la noche con la esperanza de que mañana encontrara el camino para
detener a este espíritu asesino o lo que fuera.
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26 Superintendente de la policía, (vaya que me costó encontrar el
significado amigas, (N.T.)


jae que tiene que sufrir poseciones de dos espiritus . gracias por el capitulo
ResponderEliminarPobre Jae ya no es uno sino dos malos y el de Junsu que al parecer quiere que descubra a el o los asesinos.
ResponderEliminarmi Dios, son dos los espíritus que se juntaron para hacer el mal'???
ResponderEliminarquiero que se esclarezca el caso porque es muy apasionante.
muchas gracias por el capítulo
omo ahora son dos espiritus aunque yo aun estoy un pococ confundida acerca de cual es el asesino :( pero se pone mas interesante de esta forma...
ResponderEliminarTan bien que estaban los dos y aparece el espiritu y lo arruina todo. Yunho se encuentra muy preocupado por la seguridad de Jae. Gracias por el capitulo