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Nota: El blog contiene material tanto de Yunho, Jaejoong, de DBSK y de los grupos a los cuales cada uno pertenece, así como material R18. Si no están interesados en la pareja (YunJae) o en lo que se muestra aquí, por favor abandonar el blog.



Always Keep The Faith ~ Hope To The End

jueves, 2 de enero de 2014

Fanfic: Mi Hermoso Samurai [Capítulo 10]


Título: Mi Hermoso Samurai
Autor (a): Sedonia Guillone
Tipo: Adaptación
Genero: Épico-Realidad, Romance, Gore (mínimo)
Parejas: YunJae, YooSu
Rating: +17
Extensión: Serial, 15 capítulos
Estado: En Progreso
Adaptacion: Faty1895

Nota:

*Se han tenido que realizar algunos cambios a la historia original para poderla adaptar al YunJae.
*Al ser una historia relatada en Japón, los nombres de los personajes de esa nacionalidad serán pronunciados en japonés: Yoochun=/Yuchun/ (ユチョン), Yunho=/Yunjo/ (ユンホ), Junsu=/Junsu/ (ジュンス), Changmin=/Changmin/ (チャンミン )

Recomendación:

*Leer los pies de página para entender mejor el significado de algunos términos japoneses.

*~Resumen~*

Sexualmente reprimido y atado al deber, el detective Jung Yunho
se encuentra abocado la captura de un asesino serial que desde hace seis
meses asola Tokio. Sin pistas, la ayuda de un psíquico Coreano
parece ser la única esperanza para su captura. Aún contra su voluntad,
Yunnie deberá aceptarlo en el caso y en su hogar.
Una sola mirada y Jaejoong descubre lo que Yunnie significará en su vida.
Una sola mirada y Yunnie descubre que nada lo ha preparado para la
intensa atracción que el suave coreano despierta en él.
Para Kim Jaejoong la atracción es mutua y cada vez que él y Yunnie se
encuentran saltan chispas de pasión. Cómo explicar que no puede ser
tocado porque sus habilidades psíquicas se sobrecargan con emociones
ajenas, cómo explicar que su toque, sin embargo es diferente.
Cada uno de ellos viene de un largo autoaislamiento y por razones
muy diferentes. Sin embargo, mientras Yunnie y Jaejoong más se acercan al
asesino, más aprenden sobre si mismos, y sobre fuerzas que van más allá
del reino de los hombres. ¿Fantasmas? ¿Posesiones diabólicas?
En un intento por salvar sus vidas, solo los cuerpos entrelazados y
desnudos de Yunnie y Jaejoong serán capaces de detener los crímenes que un
samurai enloquecido de celos y amor viene cometiendo desde tiempos
inmemoriales.
El amor parece ser la única barrera contra fuerzas inexplicables.
¿Pero será suficientemente fuerte entre personas tan diferentes?


Capítulo 10



En la oficina, Yunnie escribía una actualización de todo lo que había pasado en el caso en los últimos dos días, desde que Jaejoong había entrado para ayudar. Bueno no todo, ciertamente el sexo ardiente… no, hacer el amor y sus fuertes sentimientos por Jaejoong no eran relevantes en la investigación. Ni el hecho de que se había entretenido con pensamientos efímeros de cómo sería si en realidad regresara a Corea con Jaejoong, cuando esto terminara…

Hizo su informe en el ordenador. Entonces, presentó a Jaejoong al comisario Ito, el Keishi26, le informó lo que Jaejoong había podido recoger a través de sus impresiones. Yunnie se dio cuenta mientras observaba, la fácil aceptación de Ito de su informe que no tendría necesidad de preocuparse porque les creyera o no. Para empezar se acordó que había sido Ito quien metió a Jaejoong en el caso. De los dos, Yunnie había sido el escéptico; honestamente, los dos venían de una cultura que tenía grandes creencias acerca de la existencia de demonios y espíritus. Cuando Yunnie hubo terminado, Ito se despidió de él con la actitud más cortés que le había mostrado desde su ascenso a inspector.

En ese momento era casi de noche. Seguía sin tener noticias del paradero del empleado del hotel, por eso Yunnie firmó la salida de un auto y llevó a Jaejoong a cenar antes de regresar a su apartamento.

Después de una rápida cena en el bar de sushi cercano a su edificio. Yunnie condujo de regreso. Jaejoong había estado callado y preocupado durante la cena provocando que Yunnie quitara brevemente sus ojos del camino para mirarlo.

—¿Estas bien? —volvió a mirar hacía el parabrisa, eso no haría que tuviera un accidente ahora.

—Lo estoy haciendo muy bien, considerando todo lo que ha pasado. ¿Qué hay de ti? —Era una pregunta fácil, pero aun así difícil de contestar con todo el conflicto de emociones y preocupaciones que atestaban la mente y el corazón de Yunnie. Él sintió la repentina y gentil presión de una mano sobre su brazo.

—No contestes, está bien — Jaejoong inspiró profundamente y movió su mano de la manga de Yunnie, la falta de contacto dejó a Yunnie sintiendo un poco de tristeza.

—Oye cambiemos de tema por un momento.

—¿Puedo hacerte una pregunta personal?

Yunnie lo miró justo antes de dar una vuelta

—Seguro—. Miró a Jaejoong lo suficiente para ver un brillo de humor en aquellos ojos grises.

—¿Cuándo fue tu… momento?

Yunnie arrugó su frente.

Jaejoong rió en silencio.

—Sí ya sabes, ¿estás entrando a la pubertad, tu cuerpo está despertando y descubres que no participas del juego, sino que juegas contra el equipo contrario?

Yunnie sonrió, sintiendo sus mejillas un poco de calidez. Su… momento… nunca había sido algo que hubiera compartido antes.

—Bueno, ¿conoces la película “Los siete samurai”?

—Por supuesto, Akira Kurosawa. Uno de los mejores filmes jamás hechos.

—Cuando tenía doce años, mi tío me dio una copia en video de ella. ¿Recuerdas la escena donde Toshiro Mifune se despoja de su taparrabo para bañarse en él rió?

—Esa escena está grabada en mi memoria por siempre.

Yunnie rió por lo bajo

—Supongo que puedes decir que mi momento vino cuando regrese la cinta alrededor de 20 veces seguidas viendo esa escena.

Jaejoong rió y Yunnie se le unió, sintiéndose lo más libre que se hubiera sentido desde que dejó los Estados Unidos.

—¿Qué hay de ti? — Yunnie pregunto cuando su risa sé apagó.—¿Cuál fue tu momento?

—Bueno el mío tomó más tiempo que eso. Creciendo en un pequeño pueblo en Chungnam ni siguiera me atrevía a pensar en la posibilidad de que me gustaran los chicos, pero cuando era un estudiante de segundo y todos los chicos en mi clase excepto yo, se estaban volviendo locos por Choi Sun Hi, capitana de las animadoras, sabía que era diferente. Porque yo me sentía de esa forma, por el capitán del equipo de natación masculino_. Se rió en silencio y miró a Yunnie.

—Era realmente duro. Entonces lo supe, no sería capaz de quedarme y asumir la granja de mi familia. Tenía que salir de allí.

Yunnie se movió con cuidado dentro del estacionamiento de su edificio.

—¿Fue entonces cuando te uniste a los militares?

—Si tan pronto como me gradué. Una decisión extraña, lo sé, considerando la falta de tolerancia de los militares. Pero solo escogí la primera oportunidad que se presentó. Si hubiera sabido cómo era la guerra de primera mano antes de alistarme, hubiera examinado mis opciones más cuidadosamente.

Fuera del edifico de su apartamento, Yunnie estacionó en su lugar, apagó el motor y se volvió hacia Jaejoong. A pesar de todo lo que había pasado con el caso, sintió algo que no había sentido desde que estaba con Heechul. Al principio no podía ponerlo en palabras, pero su mente pensó en el sentimiento, hasta que la palabra vino. Feliz.

Maldición cuando el caso terminara… y eso sería hasta cierto punto… Jaejoong se iría y regresaría a Corea. El mero pensamiento era demasiado deprimente.

Jaejoong se quitó su cinturón de seguridad. Se giró, su mirada se encontró con la Yunnie, que lo miró, sin querer apartar la mirada. Una energía gentil zumbó en el aire entre ellos como si Jaejoong estuviera pensando el mismo tipo de cosas que él.

—Siento que tuvieras que sufrir de esa manera —murmuró Yunnie.

—Te refieres al armario o en el Golfo.

Una risa pequeña jugó en los labios de Jaejoong, pero Yunnie lo pasó por alto.

—Me refiero a todo.

Yunnie extendió su mano y tocó la de Jaejoong. Las yemas de los dedos de Jaejoong se deslizaron gentilmente sobre sus dedos, el tacto dejaba calor en su camino.

—Oye, también lo siento por ti.

Yunnie lo miró, estimulado por las palabras de Jaejoong y por la simpatía que había sentido detrás de ellas.

—Nunca he estado en guerra.

—Si, si has estado.

Yunnie lo alcanzó y acarició las mejillas de Jaejoong. Brevemente miró a través de las ventanas del coche, pero el estacionamiento estaba tranquilo. Se volvió hacia Jaejoong frotando sus pulgares a lo largo de los pómulos de Jaejoong. Yunnie pulió el camino con uno de los pulgares a través del labio inferior, disfrutando de los suaves labios de Jaejoong quien le devolvía la mirada, con amplios ojos, y el rostro alineado con la enigmática luz del crepúsculo.

Yunnie dejó que los dedos de la mano recorrieran el camino hacia la mandíbula de Jaejoong. Continuó con su toque hasta la parte baja de la mandíbula, encontrando la piel del cuello de Jaejoong más suave. La nuez de Adán de Jaejoong se deslizaba bajo sus yemas.

—¿Eres realmente real, no? —Susurró Yunnie. Se sintió como un idiota una vez hecha la pregunta, pero solo vio comprensión en la expresión de Jaejoong, los largos y suaves ojos grises.

—Sí, Yunnie.

La tranquila voz de Jaejoong, mandó ondas de necesidad por Yunnie. Se inclinó hacía adelante colocando sus labios sobre los de Jaejoong. Los labios de Jaejoong se abrieron invitando a Yunnie a entrar más profundamente. La esencia de Jaejoong de un ligero almizcle lo invadió. Yunnie gimió suavemente, deslizando una mano a la parte trasera del cuello de Jaejoong, acercándolo, arremolinó su lengua contra la de Jaejoong, adorando el sabor y el sentimiento.

El beso profundo provocó un deseo palpitante a través del cuerpo de Yunnie, que demandaba ser liberado. Se apartó del beso, jadeando.

—Subamos. —Sin esperar respuesta salió del coche, cerrando de un portazo, guiando a Jaejoong al área de elevadores.

Cuando las puertas se abrieron, Yunnie sujetó la mano de Jaejoong y lo llevó dentro. Presionó el botón hacia su piso y en cuanto las puertas se cerraron, gentilmente apoyó a Jaejoong contra paneles de acero inoxidable, agradecido y excitado por como Jaejoong se sometía de buen grado a él. El gris de los ojos de Jaejoong era oscuro y miraba a Yunnie con necesidad no disimulada. Los suaves labios de Jaejoong estaban ligeramente hinchados por los besos, extendió su mano para tomar las solapas de la chaqueta de Yunnie para acercarlo.

Antes de besar nuevamente a Jaejoong, Yunnie alcanzó y presionó el botón de parada, provocando que el elevador se detuviera, después puso sus brazos alrededor de Jaejoong, sus manos se deslizaban por la espalda de Jaejoong bajo su chaqueta. Los músculos de Jaejoong eran deliciosamente duros y cálidos bajo sus palmas. La necesidad recorrió a Yunnie, quien se inclinó sobre Jaejoong tirando delicadamente del labio inferior de él entre sus labios y lengua, y después hundiéndose otra vez para probarlo.

Jaejoong suspiró profundamente en su garganta y su cuerpo se venció contra la pared del elevador. Las manos de Jaejoong se agarraron de la chaqueta de Yunnie, uniendo estrechamente sus cuerpos. La erección de Jaejoong frotaba la suya mandando impulsos de placer a través de todo su cuerpo.

Yunnie flexionó sus rodillas y presionó frotando su pelvis contra la de Jaejoong mientras él lo besaba. Sin pensar las manos de Yunnie fueron hacia los botones de la camisa de Jaejoong, intentando abrir los primeros botones, para que así pudiera sentir ese increíble pecho, los fuertes músculos, y los pequeños, rosados y lisos pezones.

Con solo tocar a Jaejoong, se impulsó la necesidad de Yunnie por más, su deseo, su anhelo ignorado por muchos años, finalmente sería alimentado. Apartó su boca de la de Jaejoong y mordisqueó a lo largo de su mandíbula, deslizando su lengua, inhalando su esencia, mientras besaba un camino hacia abajo por el suave cuello de Jaejoong y giraba su lengua en el hueco de su garganta devorando el salado y dulce sabor de su piel.

Al mismo tiempo Yunnie tiraba de la camisa de Jaejoong desde la cintura de sus pantalones, sus dedos jugueteaban con la hebilla del cinturón de Jaejoong.

Las manos de Jaejoong se deslizaron por la espalda de Yunnie.

—Aquí —jadeo—. Déjame ayudarte. —Agarró el cinturón abierto, dejando libres las manos de Yunnie para trabajar en abrir el botón y deslizar hacia abajo el cierre. Yunnie se arrodilló y en un movimiento, deslizó hacia abajo los pantalones y el bóxer de Jaejoong alrededor de los muslos y se introdujo su pene muy profundo en la boca.

Jaejoong gimió y deslizó sus dedos dentro del cabello de Yunnie, moviéndolo suavemente contra su cuero cabelludo. Maldición, Jaejoong sabia increíble y Yunnie cerró sus ojos, cerrando también su boca sobre la sedosa piel. Sus labios golpearon sobre las venas mientras tomaba a Jaejoong casi desde la base y después se deslizaba de regreso a la punta otra vez, lamiendo un goteo de pre-semen en la pequeña abertura. Jaejoong movió sus caderas hacia delante y Yunnie nuevamente trago por completo su polla, sus manos ligeramente agazapadas en las delgadas caderas de Jaejoong. Vagamente escuchaba a Jaejoong decir su nombre en un susurro gutural y el sonido solo empeoró su hambre.

Se movió más aprisa saliendo hasta la punta y deslizándose de regreso abajo, provocando que las caderas de Jaejoong se sacudieran cada vez, sus dedos estrechándose en el cabello Yunnie. El pene de Jaejoong se estremecía y crecía en la boca de Yunnie, su clímax se construía rápidamente. Yunnie juntó sus labios más estrechamente y tragó la polla de Jaejoong nuevamente.

Jaejoong gimió y estalló, chorreando caliente y salado por la garganta de Yunnie que tragó todo el semen de Jaejoong, sus dedos presionaban duro en las caderas de Jaejoong, la boca recibió los pequeños espasmos hasta que Jaejoong se estremeció y se deslizó fuera de su boca, su cuerpo se apoyó pesadamente contra la pared.

Yunnie se lamió los labios y lentamente se puso de pie descansando en un brazo de Jaejoong. Jaejoong respiraba agitadamente y puso su mejilla contra el hombro de Yunnie
—Gracias —jadeó. El tono de su voz lleno de aprecio y amor.

Yunnie cerró los ojos. Su cuerpo seguía vibrando con necesidad insatisfecha. Su mano sujeto la camisa de Jaejoong, apretando fuerte como si el dejar ir a Jaejoong lo hiciera desaparecer —Cuando quieras —susurró. Después de un tiempo Yunnie se separó lentamente y presionó un beso suave en los labios de Jaejoong —Creo que mejor deberíamos terminar dentro.

Jaejoong asintió, sus ojos grises, oscuros y suaves. Lenta y calladamente se subió los pantalones mientras Yunnie se abotonaba la camisa. Cuando ambos lucían más o menos, Yunnie reactivo el botón del panel y el elevador continuó su ascenso hacia el piso de Yunnie.
De regreso en su apartamento, Yunnie se deshizo de sus zapatos y agarró a Jaejoong entre sus brazos, besando a su amante profundamente. Dieron unos pocos pasos aferrando los labios de Jaejoong y se movieron juntos hacia la habitación. Yunnie empujó la chaqueta de Jaejoong sobre sus hombros y bajó sus brazos arrancándosela.

La dejó caer a un lado mientras pasaban el umbral de la alcoba de Yunnie. Unos pocos pasos más y tocaron el borde de la cama cayendo como uno solo sobre el colchón.

Las manos de Yunnie fueron otra vez a la camisa de Jaejoong esta vez sin detenerse con los primeros botones. Lo quería todo fuera, prácticamente rasgando la camisa y los pantalones de Jaejoong, desabrochando el cinturón mientras al mismo tiempo Jaejoong abría el cinturón de Yunnie.

Los dedos de Jaejoong rozaron la erección de Yunnie mientras abría los pantalones, éste gimió en la boca de Jaejoong y se movió ligeramente a un lado para que Jaejoong pudiera deslizar sus pantalones debajo de sus caderas, se elevó sobre la cama y los pateó fuera de su camino. Después tiró de los pantalones de Jaejoong y se los quitó, sujetó la mano de Jaejoong y tiro de él.

—Vamos —dijo, apenas capaz de hablar en un suspiro.

Jaejoong se levantó, encogiendo los hombros para deshacerse de la camisa y la lanzó sobre la cama detrás de ellos. Yunnie lo condujo dentro del baño y abrió la ducha, mientras esperaba a que el agua se calentara se volvió hacia Jaejoong y tiró de su amante para sujetarlo entre sus brazos otra vez.

—Esta vez voy a entrar contigo —dijo cerca del oído de Jaejoong, pellizco el lóbulo de su oreja juguetonamente él no quería dominar completamente en el amor, pero finalmente había encontrado a alguien con quien se sentía sin inhibiciones y muy seguro y no pudo contener la marea de gozosa libertad que lo bañaba. Parecía que Jaejoong lo entendía y lo dejaba asumir ese rol. Sus manos acariciaban la espalda de Yunnie, sobando sus músculos sensualmente, un tacto gentil y erótico.

El vapor comenzó a flotar a través de la puerta de vidrio abierta de la ducha y Yunnie amablemente tiró de Jaejoong dentro del recinto acercándolo mientras se paraban juntos bajo el chorro, Yunnie no pudo dejar de besar a Jaejoong probándolo y sosteniéndolo, intoxicado por la increíble mezcla de gentileza y la fuerza masculina que tenía.

El agua los empapó, oscureciendo el dorado cabello de Jaejoong aplastando los suaves cabellos de su pecho contra los amplios músculos, Yunnie apartó a Jaejoong del chorro del agua y tomó una botella de gel de ducha, vertiendo una gran cantidad sobre su mano, frotó sus palmas creando espuma, antes de colocarla sobre el pecho y la espalda de Jaejoong, adorando que la espuma se deslizara de sus manos jabonosas contra las manos de Yunnie, permitiendo que éste hiciera lo que quisiera.

Yunnie frotó el jabón sobre el duro estomago de Jaejoong, sus dedos trazaron la silueta de los músculos abdominales de Jaejoong antes de deslizarse por su cadera a través de su espalda baja y sobre sus glúteos.

Jaejoong gimió suavemente, el agua goteaba desde sus labios y goteaba sobre su piel nívea. Yunnie enjuagó el jabón de sus manos y echó acondicionador entre sus dedos. Alisó su palma sobre el culo de Jaejoong, sus dedos se movieron hacia la grieta entre las doradas nalgas. Yunnie presionó su cuerpo más cerca contra el de Jaejoong y sus dedos encontraron el pequeño, arrugado y profundo agujero, sus dedos lubricados por el acondicionador, se deslizaron fácilmente alrededor del borde del agujero de Jaejoong. Los dedos de Jaejoong presionaron los brazos de Yunnie, su respiración era cálida contra el cuello de Yunnie.

Una necesidad caliente surgió a través de la ingle de Yunnie al sentir la íntima abertura de Jaejoong, lo giró Jaejoong sobre sus brazos y deslizó un dedo dentro, profundamente. Sus labios presionaron en la curvatura del cuello de Jaejoong, que gimió empujándose hacia atrás contra la mano de Yunnie. Yunnie contestó a la suave demanda de más y puso dentro otro dedo, moviendo ambos dedos alrededor, lentamente y en duros círculos. Jaejoong gimió.

Yunnie sacó sus dedos, aplicando acondicionador a lo largo de su pene y empujó la cabeza dentro de la estrecha abertura de Jaejoong, aquel primer contacto mandó dardos de un calor delicioso a su pene, pero se contuvo de entrar muy duro en Jaejoong, que volvió a gemir y empujó su trasero hacia fuera, provocando que Yunnie se deslizara más adentro. Yunnie inhaló buscando aire con dificultad, sus ojos se cerraron fuertemente ante el ataque de placer. Un empuje más y se deslizó dentro hasta que su cuerpo tocó el de Jaejoong.

Sus labios permanecieron presionados contra la curvatura del cuello de Jaejoong. Él movió la punta de su lengua en la piel húmeda de Jaejoong, inhalando el sabor dulce mezclado con agua. Movió lentamente sus caderas, cada embestida enviaba un placer candente impulsivo disparado a través de su polla, hacia abajo, a sus testículos. Sus manos se deslizaban alrededor del pecho de Jaejoong, sus dedos barrían lentamente el pelo húmedo de esa zona.  Lenta y cuidadosamente, meció su pelvis, su polla se movía dentro del estrecho canal solo lo suficiente para crear una fricción increíble.

Jaejoong gimió y jadeó suavemente. Yunnie deslizó hacia abajo una mano y sujetó con sus dedos la polla Jaejoong, que se había endurecido una vez más. La piel húmeda permitió que la mano de Yunnie fácilmente se moviera de abajo hacia arriba, su pulgar masajeaba la cabeza y luego saltaba de regreso hacia abajo hasta la base de los testículos de Jaejoong.

Yunnie separó sus labios y rozó la piel de Jaejoong con sus dientes alisando el punto especial con su lengua. La presión se construía en su polla, pero seguía conteniéndose, sin querer que el momento se terminara. Una vez que se corriera, se deslizaría fuera y quería que esto durara tanto como fuera posible. Lentamente se retiró solo un poco, luego se hundió dentro otra vez.

Jaejoong jadeó y se recostó hacia atrás, contra Yunnie, pidiendo silenciosamente por más.  Yunnie esperó, su mano deslizándose de arriba hacia abajo en la polla de Jaejoong. El cuerpo de Jaejoong se movió contra el suyo provocando que la tensión creciera en su propia ingle. Se contuvo tanto como pudo y entonces sucumbió ante su propia necesidad. Él entró otra vez, moviéndose más fuerte y más rápido. El sentimiento de libertad que Jaejoong ahora inspiraba en él se incrementó. Nunca antes se había sentido tan completo. El chorro de la ducha tronaba en sus oídos y el agua acariciaba su piel. La piel de su polla se deslizó contra el estrecho interior del trasero de Jaejoong.

Los músculos de Jaejoong lo apretaron estrechamente y Yunnie se corrió esparciéndose en el interior de Jaejoong, sus manos sujetaron las caderas de Jaejoong tirando de él fuertemente contra su frente. Yunnie se colapsó sobre Jaejoong su mejilla sobre la espalda de Jaejoong. Los músculos de Jaejoong estrechamente apretados alrededor de él y el cuerpo de Jaejoong rígido en sus brazos. Yunnie sintió el calor del clímax de Jaejoong esparciéndose en su mano, que fue lavado en la ducha.

Descansó en el interior de Jaejoong hasta que estuvo completamente laxo y salió cuando Jaejoong se dio vuelta en sus brazos y lo besó, sus manos descansando en los hombros de Yunnie. Los ojos de Jaejoong estaban medios escondidos bajo sus párpados y una sonrisa perezosa se curvó en sus labios. Yunnie sonrió a Jaejoong y devolvió su beso, lamiendo las gotitas de agua de sus labios con lengüeteadas pequeñas.

Repentinamente Jaejoong sujetó los hombros de Yunnie, sus dedos se clavaron en sus músculos. Jaejoong levantó la cabeza, sus ojos grandes, jadeaba.

Yunnie se petrificó un mal presentimiento que rozó sus brazos y bajó por su espalda

—¡ Jaejoong!. —Con cuidado lo sacudió.— ¡ Jaejoong!

Jaejoong lo miró, ojos salvajes, una mirada cansada sobre Yunnie.

—Detenle —gruñó Jaejoong en japonés.

Fue entonces cuando Yunnie reconoció que Jaejoong estaba pasando por la misma situación que había pasado antes en el apartamento de Keiko

—¿Detener a quién? —exigió. Ahora era su oportunidad, con un poco de suerte podría conseguir una respuesta concreta.

Jaejoong continuó mirándolo, el espíritu lo dominaba, modificando al gentil amante que Yunnie conocía. El labio inferior de Jaejoong tembló un momento y Yunnie pensó que no le contestaría.

—¿Detener a quién?

—Shingen

Yunnie lo miró. Este nombre nunca había salido antes

—¿Shingen es el asesino?

La mirada de Jaejoong revoloteó por el rostro de Yunnie y después regresó
—Ya viene, debo irme —el cuerpo de Jaejoong se sacudió y quedo sin fuerzas.
Yunnie atrapó a Jaejoong y lo inclinó contra la pared de mármol de la ducha, sosteniéndolo estrechamente contra él. Mirando a través del vidrio ahora completamente empañado por el vapor.

—Joder —murmuró. Era suficientemente malo que los oni tomaran el cuerpo de Jaejoong, pero ¿Ellos tenían que poseerlo en la ducha, donde él podría resbalar y matarse en los azulejos mojados?

Jaejoong permaneció inconsciente en sus brazos. Yunnie lo bajó cuidadosamente al suelo de la ducha y cerró la llave, arrodillándose junto a él. Entonces Yunnie se dio cuenta de que debía haber dos espíritus. Uno, el espíritu que había dirigido Naomasa, quien había poseído el cuerpo de Jaejoong esta tarde y un segundo, el que acababa de hablar.

Maldición, no un espíritu sino dos. Encontrar respuestas, solo encaminaba a más preguntas.
Jaejoong tomó un largo respiro y parpadeó, Yunnie lo miró y pasando gentilmente una mano sobre su frente dijo:

— Jaejoong ¿estás bien?

Jaejoong respiró profundamente y parpadeó varias veces

—Sucedió otra vez.

Yunnie asintió, acariciando la frente de Jaejoong, Yunnie le dijo a Jaejoong lo que el espíritu había dicho

—Parece que hay dos, no uno.

Jaejoong tomó otro respiro profundo. —Sí. Diría que tienes razón pero la energía fue diferente esta vez. Esta vez fue más atemorizante, enojado pero no tan molesto.
Yunnie suspiró.

—Mira, quiero encontrar las respuestas y resolver este caso pero me preocupa más por tu bienestar, esto es terrible.

Para alivio de Yunnie, Jaejoong le alcanzó y con cuidado sujetó su muñeca. Él llevó la mano de Yunnie a sus labios y la besó. Después puso la palma sobre su pecho.

—Solo tócame — Jaejoong le dijo suavemente—. Siempre ayuda.

—Lo que necesites.

Jaejoong lo miró.

—No te preocupes, Yunnie estaré bien, no me detendré hasta que esto termine.
Yunnie lo miró fijamente. Había querido que terminara desde hacía seis meses, y hubiera estado bien, excepto porque nunca habría conocido a Jaejoong.

—Oye, Yunnie.

Yunnie alisó el cabello húmedo de Jaejoong

—¿Qué pasa?

—¿Estás seguro que quieres lidiar con esto?

La voz de Jaejoong expresó temor y Yunnie entendió el significado detrás de esa pregunta. Descansó su mano en la cabeza de Jaejoong, deslizando su pulgar gentilmente a través de la frente de Jaejoong

—Si —murmuró—. Definitivamente.

El alivio se reflejó en el rostro de Jaejoong. Dio un profundo respiro.

—Eso espero, tengo tendencia a espantar a la gente.

Yunnie acarició su cabello nuevamente.

—Entonces es algo bueno para mí. —Suspiró otra vez, su mano descansó en el cabello de Jaejoong. Lo único que quería ahora era entrar a su cama y abrazar a Jaejoong toda la noche con la esperanza de que mañana encontrara el camino para detener a este espíritu asesino o lo que fuera.
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26 Superintendente de la policía, (vaya que me costó encontrar el significado amigas, (N.T.)



Todos los comentarios son bienvenidos ^^



4 comentarios:

  1. jae que tiene que sufrir poseciones de dos espiritus . gracias por el capitulo

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  2. Pobre Jae ya no es uno sino dos malos y el de Junsu que al parecer quiere que descubra a el o los asesinos.

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  3. mi Dios, son dos los espíritus que se juntaron para hacer el mal'???
    quiero que se esclarezca el caso porque es muy apasionante.
    muchas gracias por el capítulo

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  4. omo ahora son dos espiritus aunque yo aun estoy un pococ confundida acerca de cual es el asesino :( pero se pone mas interesante de esta forma...

    Tan bien que estaban los dos y aparece el espiritu y lo arruina todo. Yunho se encuentra muy preocupado por la seguridad de Jae. Gracias por el capitulo

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